Tribuna Roja Nº 48, Bogotá, marzo de 1984

Editorial: ¡BASTA!

Nunca hemos cortejado el respaldo de los votantes con el aliciente de realizar a través de unos comicios los vuelcos revolucionarios que acucia Colombia. Aunque no cejemos en explicar el fondo y los alcances de tales transformaciones consignadas en nuestro programa, lo cierto es que hartos esfuerzos se requieren para desvanecer las ilusiones que cual fiebres recurrentes atacan cada dos años el ánimo de los electores, a causa de las retocadas promesas de siempre de los candidatos del bipartidismo. Ayer encaramos la euforia levantada alrededor de los tres millones de sufragios del Mandato Claro que posteriormente desembocarían en la desbandada del continuismo; hoy nos batimos contra la avalancha embaucadora del Movimiento Nacional, cuyos demagógicos desplantes han cretinizado a mucha gente. Y nos hallamos en la recta final de la mitaca de 1984, un momento oportuno para que los estratos populares y las fuerzas democráticas y revolucionarias efectúen un riguroso examen de la labia y de los logros del cuatrienio iniciado el 7 de agosto de 1982. Nadie dirá que año y medio no abarca un plazo prudencial para juzgar la obra de una administración, así sea la de Belisario Betancur, quien, habiendo anunciado tantas ofertas a una nación tan menesterosa como la nuestra, se demorará su tiempo para desacreditarse por completo.

EL GOBIERNO JUEGA CON LA SOBERANIA NACIONAL

Si la demagogia ha sido la característica fundamental del régimen de Belisario Betancur en lo interno, su política externa no se queda atrás. A tiempo que realiza uno que otro desplante de pretendida independencia frente al imperialismo norteamericano y posa de no alineado, sus emisarios mendigan en todos los organismos crediticios internacionales (controlados, como se sabe, por el capital financiero estadinense) cuantiosos empréstitos que hipotecan aún más al país y constriñen la ya arruinada economía nacional. Luego de haber apoyado la iniciativa de Reagan para la Cuenca del Caribe, un plan destinado a afianzar la tambaleante dominación del Tío Sam en la zona, Betancur decidió dar el voto de Colombia por Nicaragua para el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Y es precisamente con relación a este último país que el gobierno está mostrando su catadura de estraperlista.

Universidad a Distancia: UN FRAUDE PARA LA EDUCACIÓN

No obstante el énfasis dado por Belisario Betancur y su gobierno a sus proyectos "bandera", aquel de la "educación abierta y a distancia" es de los que más fehacientemente han puesto en evidencia la demagogia que caracteriza su estilo. Durante la campaña electoral, el "candidato nacional" dejó entrever vagamente la posibilidad de que cualquier colombiano, con el solo requisito de acreditar su cartón de bachiller, podría hacerse doctor sin necesidad de asistir a muchas clases. Semejante perspectiva, en un país donde año tras año el 60% de los bachilleres queda marginado de las universidades, generó entusiastas expectativas.

ALZAS, LA VERDADERA FAZ DEL RÉGIMEN

Las alzas en las tarifas de los servicios públicos, los combustibles y el transporte dejan al descubierto la verdadera faz del régimen.

Cuando en los primeros años de la década de los setentas se dispararon los precios del petróleo los funcionarios del ramo esgrimieron este hecho como fundamento para subir el costo de la gasolina, así Colombia no dependiera sino en parte mínima de las importaciones de hidrocarburos para su abastecimiento doméstico. Hoy, luego de que los crudos han bajado notoriamente su cotización en el mercado externo, el belisarismo, en lugar de disminuirlos en igual proporción, los incrementó en cerca del 16%. Aún más, reiterando su fidelidad hacia los de arriba, pretende atribuir, cual sus antecesores, la difícil situación financiera de Ecopetrol a los salarios devengados por los obreros. Para derribar el infundió basta aclarar que de los $77.50 que cuesta al público actualmente cada galón de gasolina corriente, la empresa nacional sólo recibe $47.72, lo que equivale al 61.6%, mientras el Estado, mediante el impuesto a las ventas, los recaudos para el Fondo Vial Nacional y los tributos departamentales, se apropia del 32%. El cesto queda en manos de los distribuidores, conformados principalmente por las tres grandes firmas imperialistas que operan en el país.

¿. ..Y LO DEL METRO DE MEDELLIN?

Conforme a recientes denuncias aparecidas en la gran prensa, la Empresa del Tren Metropolitano de Medellín y del Valle de Aburrá, haciendo a un lado propuestas más ventajosas en calidad, experiencia, formas de pago y de financiación, adjudicó la construcción de la obra al grupo hispano-alemán Entrecanales RFA, por un valor superior en 155 millones de dólares (unos 15.000 millones de pesos) al precio ofrecido por otros competidores como el Grupo Mecolin o el Grupo Francés. El resultado de una de las más importantes licitaciones públicas abiertas en Colombia ha despertado amplios y diversos comentarios, no sólo por las demandas de los consorcios perdedores que señalan la existencia de serias irregularidades en la adjudicación, sino por la posible intervención de altísimos funcionarios de los gobiernos de Colombia y España en beneficio de los favorecidos. Sobre el primer aspecto es conveniente destacar que además de ignorarse mejores alternativas, tales como el aporte gratuito del gobierno británico por US$ 60 millones y la compensación comercial con carbón colombiano por US$ 150 millones, la Empresa hizo caso omiso de las incompatibilidades de Entrecanales RFA derivadas de sus vinculaciones con la firma consultora Electrowatt. Para colmos, la Empresa agregó unilateralmente la suma de USS 82 millones al precio base presentado por una de las compañías, lo cual colocaba a ésta en desventaja frente a los otros licitantes. Las denuncias, como se nota, son supremamente graves.

SALARIOS POR DEBAJO DE LOS NIVELES DE SUBSISTENCIA

En 1983 tuvo que hacer el DANE toda suerte de malabares con la canasta familiar de los obreros para probar que la inflación llegó tan sólo al 16.7%. Con base en este porcentaje, el gobierno de Betancur fijó el ridículo 18.5 por ciento como tope a los incrementos salariales del sector estatal.

En realidad, ambas cifras envuelven un engaño, pues lo que llama el DANE “canasta mínima vital” conformada con los criterios del Instituto Nacional de Nutrición (INN), no obedece a un cálculo real. En las tiendas y plazas de mercado, como lo sabe cualquier ama de casa, siguen aumentando en espiral vertiginosa los precios de todos los artículos.

EL FIASCO DE LA VIVIENDA POPULAR

El 19 de abril de 1982, en un discurso transmitido por televisión a millones de colombianos, el entonces candidato del Movimiento Nacional y hoy Presidente de la República expuso con algún detalle el programa de vivienda que aplicaría su gobierno. Para responder a las críticas de su principal contrincante en las urnas, Alfonso López Miechelsen, quien lo acusaba de tratar el problema "con cierta frivolidad, con. cierta superficialidad, con cierta ligereza", el señor Betancur reafirmó su compromiso de acabar con el 60 por ciento del déficit habitacional del país, estimado en un millón de unidades, y enumeró los diferentes mecanismos posibles para financiar la empresa: declaró que su administración adelantaría "planes masivos de carácter popular, por supuesto, y sin cuota inicial", y dijo que esto ayudaría a mejorar las condiciones de vida de los pobres e incluso a detener, al menos en parte, la emigración del campo a las ciudades.