Tribuna Roja N° 63, Edición Especial Para Bogotá; diciembre 14 d

¡ATRÁS LOS DESALOJOS DE MOCKUS!

La recuperación del río Bogotá, la construcción de grandes avenidas por valorización, la delimitación de humedales y chuceas, o cualquier otro argumento, pueden ser tomados como excusa para desalojar a miles de familias en la zona occidental. Todo para favorecer los intereses del capital extranjero y de los especuladores.

El MOIR llama a sus militantes y amigos a respaldar decididamente la lucha iniciada por los afectados con la política antipopular y proimperialista de Mockus y Samper.

"NUESTRO FIRME PROPÓSITO, DEFENDER LO QUE NOS PERTENECE, ASÍ NOS CUESTE LA VIDA"

(Luis Morales es el presidente de Abasubri, organización creada en 1995, para la defensa de los barrios subnormales y ribereños del río Bogotá)

"El conflicto es muy delicado. El principal problema que enfrentamos consiste en que el gobierno no respeta la propiedad privada de los pobres. El Acuerdo 6 de 1990, sancionado por el alcalde Andrés Pastrana, es una de las utopías más grandes que puede haber. Ordena que no se puede construir en una ronda de 300 metros a lado y lado del río Bogotá. El Acuerdo desconoció que miles de familias tenían ya levantadas allí sus viviendas y adquirido sus propios lotes.

¡LEVANTÉMONOS CONTRA LAS ALZAS DE LAS TARIFAS, LAS PRIVATIZACIONES Y LOS IMPUESTOS!

COMUNICADO DEL MOIR

El gobierno de Samper ha anunciado alzas escandalosas en las tarifas de luz, agua y teléfonos, tras reiteradas amenazas sobre apagones y racionamientos. Así allana el camino para entregar las empresas de servicios a la voracidad de las multinacionales.

Además del alza anual acostumbrada, los incrementos en 1996 serán exorbitantes, so pretexto de eliminar los "subsidios". Mockus dice con cinismo que "será castigado el derroche" en los estratos 1, 2 y 3. En el estrato 2 las alzas llegarán a 98%.

Para tratar de justificar el raponazo, se dice que las empresas vienen regalándole a la población parte de los servicios que consume, y que tanta generosidad las está llevando a la quiebra. La verdad fue que la obsecuencia con la banca imperialista las condujo a un endeudamiento usurero que obligaba a permanentes alzas, cosa que hicieron con cautela para evitar el estallido popular. Los subsidios a las tarifas no han sido pues un obsequio; los usuarios no tienen por qué pagar los costos de una entreguista política financiera, y, además, los servicios siempre han representado una pesada carga para el bolsillo de las familias de los desposeídos. A la postre, las empresas terminaron prestando para pagar, y quedaron cada vez más amarradas a los dictados de los prestamistas. Nos prestaron para hacer las empresas, y después de exprimirnos para pagarlas, vienen a quedarse con ellas. El afán privatizador del samperismo ha desenmascarado su "apertura con corazón".

¿QUÉ HAY DETRÁS DE LOS DESALOJOS EN LA ZONA OCCIDENTAL DE BOGOTÁ?

Por Francisco Cabrera

"Nos conceden empréstitos con la finalidad de que les preparemos el terreno para la extracción de nuestras riquezas".

Francisco Mosquera Miles de desalojos se preparan a lo largo de la franja occidental de la ciudad, sobre el río Bogotá. El motivo: hacer de la zona un paraíso para las inversiones de capital extranjero y los especuladores en propiedad raíz. Lo cual exige convertirla en un infierno para los humildes.

El cabildo abierto convocado por Abasubri, Asociación de Barrios Subnormales Ribereños, realizado en Fontibón el 3 de diciembre, reveló el grado extremo de acorralamiento al que la administración está sometiendo a los 400 mil moradores de este extenso sector de la capital. Con el fin de contribuir a desenmascarar la estrategia gubernamental y su origen imperialista, Tribuna Roja ha elaborado el presente trabajo.

ALGUNOS ANTECEDENTES

Cuando Virgilio Barco decidió lanzar el país por el despeñadero de la apertura económica, Andrés Pastrana iniciaba el proceso de acondicionamiento de la capital al nuevo modelo, privatizando el servicio de la recolección de basuras y expidiendo el Acuerdo 06 de 1990, llamado a regular el ordenamiento físico de la urbe. La estrategia definida por aquellos días fue el desarrollo del borde occidental de la ciudad a lo largo del río Bogotá.

Su sucesor, Juan Martín Caicedo, y el Concejo de esa época, fueron colocados como escarmiento para que la llamada clase política supiera de los alcances de la Constitución recién promulgada como instrumento para aclimatar la política de la nueva era. La espectacularidad del proceso sirvió de preparativo para dictar el antidemocrático Estatuto Orgánico.

BOGOTÁ, BOTÍN PARA LA APERTURA

Existen fundadas razones para que el proceso de recolonización imperialista tome la capital del país como una presa apetecida. Resumiremos aquellas que Mockus y otros representantes de la apátrida tendencia destacan como las "fortalezas" de la ciudad.

• Posee seis millones de habitantes, una sexta parte de la población total del país.

• Participa con 20% del producto interno bruto nacional

• Concentra 25% de la producción y 35% del empleo industrial, la producción más diversificada y la mayor cobertura de servicios públicos.

• En ella se realiza 50% de las actividades financieras y es la sede del gobierno nacional y el principal centro de negocios.

Amenaza de demoliciones en Selva Dorada: MOCKUS, GARROTE PARA LOS BOGOTANOS

Por Nelson Osorio Ramírez

Con un desproporcionado despliegue de efectivos militares se iniciaba un operativo con vistas a demoler 23 casas de Selva Dorada, en Fontibón, y desalojar con la fuerza bruta a colombianos humildes. De nada les valió que esgrimieran títulos y escrituras ante los arrogantes funcionarios samperistas. No era barrio de invasión, y ni siquiera estaba en la ronda del río Bogotá. Se había levantado a la vera del aeropuerto Eldorado, tan importante para la apertura económica, zona hoy apetecida por los monopolios para levantar bodegas y maquilas. Una típica barriada sin parque infantil y donde las calles en invierno son un lodazal. Todas las propiedades pagan impuestos y cancelan los servicios públicos, mes tras mes. Así no les lleguen.

"NOS SACAN PARA HACER UN PARQUE INDUSTRIAL"

(Leonor Fonseca de López es presidenta de la acción comunal del barrio Casandra, en Fontibón, del que es una de las fundadoras. Bogotana, casada y con seis hijos, reside allí desde 1987)

"Yo tenía una caseta de comestibles frente a Los Faroles. Tuve que venderla por atropellos de las autoridades, y con esos centavos di la cuota inicial de un lote. Primero hice un cambuche en latas. Coloqué una venta de gaseosas y ahí fui consiguiendo para el hogar de mis hijos.

Al principio teníamos que traer la luz desde el transformador instalado frente a la empresa de gas. El agua nos la vendía el carro del Acueducto tres veces por semana, a 170 pesos la caneca. Fuimos construyendo poco a poco. Jamás ninguna autoridad nos dijo que no podíamos hacerlo. Hoy nuestro barrio tiene 465 viviendas.

"LA POLICÍA NOS HOSTIGA A MAÑANA Y TARDE"

(Carlos Calvo encabeza en Prados de la Alameda de Fontibón el comité pro junta, aledaño al río, cuyas obras se iniciaron en julio de 1993)

"Mientras estuve trabajando en levantar la casa, nadie vino a protestarme o a preguntar por qué estaba construyendo. Sólo en junio de 1994, se presentó el alcalde a decirnos que no teníamos licencia, que éramos invasores. Él nos pidió que pasáramos los planos a Planeación, y así lo hicimos. En septiembre radicamos los documentos. Nos quedamos tranquilos porque pensamos que ése era el único problema que teníamos. Pero en diciembre este mismo señor llegó con la sorpresa de que el conflicto no era por las licencias, sino por estar nosotros dentro de los 300 metros de la ronda del río y que, por lo tanto, no debíamos existir aquí. Ahí comenzó la lucha. En el cabildo abierto que se llevó a cabo en Fontibón la semana pasada, les explicamos a las autoridades nuestro punto de vista. Nadie nos dio respuesta.