Tribuna Roja N° 71, Bogotá; abril 26 de 1997

POLÍTICA DE APERTURA DE LOS ÚLTIMOS GOBIERNOS LLEVÓ A LA RUINA EL AGRO

(Carta abierta al presidente de la República, aprobada por unanimidad, a manera de conclusiones, en el Congreso Nacional de Unidad Agropecuaria, realizado en Pereira el 10 de abril de 1997)

Congreso Nacional de Unidad Agropecuaria.

Muchas cosas han pasado en Colombia desde cuando se decidió someter el país al modelo neoliberal. Ya no es posible decir, como se dijo hace siete años, que la apertura y la privatización recomendadas por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional generarían progreso entre los que laboramos en el campo. Nuestra dolorosa experiencia ya dio su veredicto: quienes defendieron la apertura y la privatización se equivocaron en materia grave, como lo demuestran hechos que no pueden ser negados con retórica.

NO A LA IMPORTACIÓN DE ALIMENTOS

Durante todo el siglo XX los colombianos han tenido que trabajar con el lastre de las importaciones agropecuarias. En la historia del país abundan los reclamos de los productores contra esa política. No se olvidan las masivas importaciones de trigo que quebraron a los cultivadores nacionales en la década de 1950, a pesar de que ese cereal lo exportaban los norteamericanos subsidiado y que Colombia lo producía con suficiencia. Una situación similar se ha vivido con el maíz, un cultivo tan ligado a las tradiciones culturales de los pueblos americanos.

Sin embargo, la apertura ha llevado las importaciones agropecuarias a niveles nunca vistos. De las 728 mil toneladas que se importaron en 1991 se pasa a más de cuatro millones en 1996, sin contar lo que entra de contrabando con la alcahuetería de las autoridades y lo que ingresa en los productos procesados, como ocurre con el algodón de las telas y confecciones. La invasión de productos extranjeros que arruina a los productores cubre casi todos los renglones de lo agrícola y lo pecuario. Aunque parezca mentira, y así sea en poca cantidad, Colombia está importando hasta café procesado, pero ya se habla de aumentar considerablemente esos volúmenes, y el gobierno insiste en profundizar la apertura en los próximos años.

CORRESPONDE AL MOVIMIENTO OBRERO Y POPULAR ENFRENTAR LA AGRESIÓN GRINGA CONTRA COLOMBIA Y EL ENTREGUISMO DE SAMPER

Está viviendo Colombia una de las etapas más procelosas de su historia y una de sus peores crisis políticas y económicas. En medio de ella se ha celebrado el Encuentro de Organizaciones Sindicales y Sociales. Nunca antes el país se había visto tan agredido, tan sometido y tan intervenido por la política de Estados Unidos como en este momento. Chantajes, amenazas, presiones, presencia de agentes, firma de tratados como el de interdicción marítima, órdenes directas, fórmulas de justicia, recetas constitucionales, descertificación y toda clase de acciones dirigidas a someter a la nación y violentar la soberanía. Ahí está la agenda Frechette con un plazo fijo para el mes de agosto, cuando el gobierno debe cumplir las demandas del imperio, la más acuciosa de las cuales es la extradición de nacionales, repudiada por el pueblo colombiano que, sin embargo, rechaza sin ambages el delito del narcotráfico. El país del Norte se ha propuesto imponerle a Colombia su política antinarcóticos, así como la ampliación y profundización del programa neoliberal. Es allí donde radica la verdadera esencia de los males que hoy sufre la nación.

SALUDO DEL MOIR AL ENCUENTRO

Presentado por el senador Jorge Santos Núñez

La lucha del movimiento obrero colombiano, particularmente el pasado paro nacional de los trabajadores estatales, guía como potente faro la lucha del pueblo colombiano. En el complejo y convulsivo cuadro de la situación nacional, en el cual sobresale la intromisión norteamericana en nuestros asuntos internos y la agudización de todos los males económico-sociales como consecuencia de los seis años largos de apertura económica y neoliberalismo, tenemos la esperanza de que el encuentro que ustedes realizan trace orientaciones y defina tareas que contribuyan al avance de la movilización popular.

La situación nacional y el movimiento obrero: TRABAJADORES, FACTOR PRINCIPAL DE LA LUCHA ANTIIMPERIALISTA Y LA UNIDAD NACIONAL

(Intervención de Yezid García Abello en el Encuentro de Organizaciones Sindicales y Populares del 16 y 17 de abril de 1997).

Con su airoso parte de victoria, el pasado paro nacional de los trabajadores estatales trajo un refrescante viento de confianza en las fuerzas propias y renovados bríos a las filas del movimiento obrero. Ahora corresponde descifrar con tino el curso actual de los acontecimientos y deducir la más apropiada línea de acción para el conjunto de la clase.

La intervención yanqui es el problema principal Bajo el ultimátum de Washington, Colombia marcha trabajosamente hacia el mes de agosto. Se agotará en esa fecha el más reciente y perentorio plazo fijado por el imperio norteamericano al gobierno de Samper para que satisfaga las demandas en turno, especialmente las de carácter antinarcóticos. Es decir, extradición retroactiva, reforma carcelaria y mayor penalización al lavado de dólares. Desde el revuelo producido por el reportaje de Frechette de comienzos de año, dos de sus nuevas intromisiones en los asuntos internos del país se tradujeron en sendos reveses para el gobierno: el ministro de Defensa González se cayó y la reforma política naufragó. En el ínterin, en el marco del repudio nacional a la colonial "descertificación" gringa a Colombia, el gobierno dijo que se había "envenenado el ambiente para la aprobación de la extradición". Mas pronto quedó claro el rumbo real por el que marchaban las cosas. El ministro de Justicia, esforzado servidor de la Casa Blanca, volvió a desgañitarse con su "sí, y 20 mil veces sí" al restablecimiento de la extradición de colombianos, encontró "doctrina" legal para tan oscura causa y presentó ante el Consejo de Política Criminal la propuesta de derogar el artículo 35 de la Constitución que la prohíbe. Se anticipó que una vez removido por el Congreso dicho obstáculo principal, quedaría allanado el camino para establecer por vía legal la monstruosidad exigida por Estados Unidos: la retroactividad de dicha medida. Lejos de constituir una iniciativa aislada, la del ministro Medellín refleja a cabalidad la política del gobierno de Samper. Los sectores patriotas y democráticos del país han presenciado con ira la aprobación de la extinción del dominio que arrasó la presunción de inocencia, del aumento de penas votado en un santiamén, la inspección de cárceles colombianas por comisiones del gobierno estadounidense y la firma del convenio que le permite a la marina gringa abordar barcos en las aguas territoriales colombianas de nuestra zona económica exclusiva. De consumarse la infamia en curso, con el restablecimiento de la extradición de colombianos, plato fuerte de las imposiciones norteamericanas, la agenda Frechette quedaría prácticamente satisfecha. Cumplidos casi dos años del inicio de la actual crisis política, desatada y ahondada de modo principal por la injerencia sin precedentes de Estados Unidos, los hechos dan paso a una constatación irrebatible: que la postración del gobierno de Samper ante el imperio yanqui configura una degradación en materia de lacayismo y entreguismo, sin parangón en la historia nacional.

Falleció el padre del camarada Marcelo Torres: SE MARCHÓ VIEJO AMIGO DEL MOIR

El 19 de abril, en Barranquilla, luego de una penosa enfermedad, falleció Ricardo Torres Galindo, padre de nuestro compañero y miembro del Comité Ejecutivo del MOIR, Marcelo Torres. Al sepelio concurrieron, además de sus familiares, numerosos militantes de Bolívar, Atlántico y Magdalena.

Don Ricardo había nacido hace 76 años en Magangué, donde se le conoció como dirigente cívico y deportivo. Al comienzo de los setenta colaboró en la construcción de nuestro Partido cuando apenas éste iniciaba labores en la región.

Poco después se trasladó a Montecristo, población del sur de Bolívar, donde vivió hasta poco antes de su muerte, dedicado al oficio de boticario y comerciante de medicamentos, labor que las gentes apreciaron por las difíciles condiciones de vida allí reinantes.

MONOPOLIOS GRINGOS ABATEN AGRICULTURA LATINOAMERICANA

Por Alejandro Torres

El 24 de marzo, el periódico bogotano La República tituló a todo lo ancho: "Estados Unidos reclama por barreras al comercio en América Latina". Semejante despropósito fue planteado por el Representante de Comercio norteamericano como conclusión de la consulta que hace anualmente a diferentes entidades y empresas sobre las barreras impuestas a su comercio en el planeta.

Los gringos le exigen al resto del continente abolir hasta el más mínimo obstáculo. Citemos algunos ejemplos. El Instituto del Vino rechaza los aranceles, las normas para el etiquetado de sus productos y la exigencia de establecer un distribuidor o importador nativo autorizado. Campbell Soup, uno de los gigantes de los alimentos, alega contra las pocas barreras arancelarias que perviven en casi todas las naciones sureñas y que afectan sus sopas enlatadas, galletas, confites y alimentos procesados. A México, la Junta Asesora de Productores de Durazno de California lo conmina a eliminar las tarifas a los duraznos frescos y en conserva y a otras frutas enlatadas; la Asociación de Productores Forestales y de Papel le pide suprimir las clasificaciones y sellos de las maderas que importa, y otras entidades le reclaman que arrumbe los aranceles a la papa procesada, lo mismo que las restricciones de tipo sanitario para otros productos. A los venezolanos se les apremia a derogar la norma que inhibe las importaciones de carne de cerdo de los países afectados por el síndrome respiratorio reproductivo porcino.

Argentina: DESMANTELADA DESPENSA DEL MUNDO

Por Rosario Valenzuela

Argentina desde finales del siglo pasado ya era una potencia agrícola y ganadera. En 1880 fue el principal exportador de carne en el mercado mundial desplazando a Australia y Nueva Zelanda. Durante la Primera Guerra Mundial compartió con Ucrania la denominación de ser la despensa del mundo.

La política imperialista de acabar con el agro en los países tercermundistas, debido a la importancia estratégica del sector en la dominación política y económica, se refleja en la situación de crisis que hoy sufre el país austral.

Por ejemplo, en 1929 se cultivaban 9.200.000 hectáreas de trigo. En 1992, bajó a 4.750.000, es decir, una reducción de 50%. Cuando durante buena parte del siglo ocupó primerísimos lugares, en 1995 sólo ocupa un modesto decimoquinto lugar en superficie sembrada y en producción.

UNIDAD CAFETERA EN SANTANDER

Por Rafael Reyes

Con una reunión realizada en la Casa de la Cultura de San Gil, en la cual participaron cerca de 300 caficultores provenientes de Ocamonte, Barichara, Valle de San José, Páramo, Chima, Pinchote, Curití, Aratoca, Mogotes y San Gil, el pasado 16 de marzo, fecha en que se recordaba la gesta Comunera, se dio creación a Unidad Cafetera en esta parte del país.

El senador del MOIR, Jorge Santos, denunció que "en el rompimiento del Pacto Mundial del Café que causó la quiebra de tantos productores hubo un personaje que jugó un funesto papel, como representante del gobierno yanqui: Myles Frechette, el arrogante virrey".

LAS FALACIAS DEL "MILAGRO CHILENO'' (II)

Por Violeta Osorno

En el número anterior de Tribuna Roja hicimos un balance de la situación económica y social de Chile desde los inicios de la aplicación de la apertura con la Dictadura Militar y su profundización durante los gobiernos de la "concertación" en los últimos siete años. Como quedó demostrado, lejos de haber traído desarrollo, en el país austral se ha agudizado la crisis de la producción nacional y ha empeorado la miseria del pueblo. Pinochet, Aylwin y Frei han cumplido con las imposiciones del Banco Mundial y del FMI, para colocar la economía al servicio del capital financiero.

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