Tribuna Roja N°41, Bogotá; enero de 1982

EDITORIAL: LA TRASCENDENCIA DE LA OSADÍA POLACA

Como era en la edad de too de la tenebrosa autocracia zarista y evocando las peores horas de su atormentada historia, Polonia padece en la actualidad la sevicia de sus verdugos modernos, los sicarios pro soviéticos del régimen fantoche. Y como siempre, el pueblo polaco, con sus impresionantes demostraciones de rebeldía y heroísmo, se ha hecho digno merecedor del apoyo de los revolucionarios del globo entero. Al filo de la medianoche del sábado 12 de diciembre, el gobierno de Varsovia usurpado por los militares, implantó la ley marcial y adoptó una runfla de medidas represivas, aplicando al pie de la letra los dictados de Moscú que desde tiempo atrás exigía mano de hierro contra la indisciplina social y los reclamos democráticos de los obreros. Con el objeto de aterrorizar a la ciudadanía para luego reducirla, los decretos de emergencia van desde la ilegalización de las organizaciones gremiales y el arresto para los instigadores de disturbios, hasta el anuncio de pena capital contra quienes promuevan el cese de la producción en sectores vitales. En las cárceles han parado decenas de miles de personas, entre las que se cuentan numerosos dirigentes del Sindicato Solidaridad, prohombres de viejas administraciones destituidas y no pocos miembros del Partido Obrero Unificado Polaco. La militarización fue total. Las tropas han allanado las factorías, los tanques han patrullado las calles de las ciudades y el acribillamiento de los insumisos no se ha dejado esperar. Se les interrumpió el servicio telefónico a los particulares, se silenciaron los despachos de la prensa no oficial y por la televisión aparecieron uniformados en lugar de los periodistas habituales. En fin, Polonia ha sido sitiada, incomunicada y mancillada.

EL CUARTELAZO PASO A PASO

AGOSTO

11 Maniobras militares del Pacto de Varsovia alrededor de Polonia. Manifestaciones callejeras en varias ciudades y numerosas huelgas en factorías y enclaves mineros.

12 Solidaridad decreta suspensión de periódicos, la primera en la historia del bloque soviético, para los días 19 y 20.

20 Lech Walesa afirma que “la confrontación es inevitable”. Agrega que “la siguiente confrontación será un choque total” y que “sin soluciones políticas nada puede lograrse”.

26 El líder del Partido Obrero Unificado, POUP, Stanislaw Kania, dice que el régimen jamás concederá el control de los órganos informativos a los trabajadores.

"TODO DEPENDE DE LA CAPACIDAD COMBATIVA DE NUESTRO PUEBLO"

(Declaraciones del líder de Solidaridad en la región de Lodz, Sniu Kowaleski, a la Radio Nacional de España, pocos días antes de la implantación del estado de emergencia en Polonia)

En la región de Lodz contamos con medio millón de militantes en Solidaridad. Es una región fundamentalmente obrera, de trabajadores textiles y de la industria electromecánica. Es una zona con condiciones muy combativas. Allí se han acumulado muchas contradicciones, sobre todo tenemos tremendos problemas de abastecimiento, lo cual es una situación extremadamente grave para la población. Entonces, desde hace varios meses hay una tensión bastante grande, que desde luego nos obliga a actuar a veces de una manera bastante radical.

EL FUP PROMUEVE LA SOLIDARIDAD CON POLONIA

El Frente por la Unidad del Pueblo efectuó el pasado 17 de diciembre un acto de solidaridad con el pueblo de Polonia. El evento que se realizó en el Capitolio Nacional y al cual asistieron militantes y amigos de las organizaciones que integran el FUP, fue presidido por Consuelo de Montejo, Germán Pérez Ariza y José Zamudio del MIL; Álvaro Bernal Segura, de Anapo Revolucionaria, y Enrique Daza, Marcelo Torres, Carlos Valverde y Avelino Niño, del MOIR.

DECLARACIÓN DE APOYO AL PUEBLO POLACO

Los grupos y personas abajo firmantes, seriamente alarmados por el rumbo de los recientes sucesos de Polonia, creemos nuestro deber formular la siguiente Declaración:

El grueso de los obreros polacos emprendió desde hace un año y medio su organización independiente del control gubernamental – el Sindicato Solidaridad -, destinada a exigir los derechos reivindicativos y políticos de sus afiliados. Siguiendo su ejemplo, otros sectores del pueblo, como los campesinos, maestros y estudiantes, construyeron sendos gremios con la misma finalidad.

Desde un comienzo, la mayoría de la dirección del partido dominante y del gobierno de aquel país miró con singular desafecto el alarde autonomista de los recién surgidos sindicatos e intentó estigmatizarlos y destruirlos. Si al fin de cuentas se vio obligada a negociar con ellos, no fue sino por la evidencia abrumadora del respaldo masivo de que gozan.

EL GOBIERNO TRAFICA CON LA VIDA DEL PUEBLO

Decenas de víctimas en barrios de Manizales

El pasado 7 de enero, a la una de la mañana, los humildes moradores del Barrio San Fernando Bajo, en Manizales, se despertaron con una sensación de que el terremoto hacía desaparecer el suelo. Los que lograron salir de sus precarios ranchos vieron, impotentes, cómo éstos se deshacían y las guaduas, cartones, tablas y latas con los que estaban hechos, se precipitaban por la empinada pendiente del que otrora fuera un botadero de basura, y que desde finales de 1980 la administración municipal había convertido en “barrio de asentamiento espontáneo”. Pero no todos sobrevivieron, 26 miembros de las familias Raigosa, Gallego, Alzate, Poveda y Moreno murieron en el deslizamiento.

CRÓNICA DE UN FRACASO ANUNCIADO

Después de haber agitado durante cuatro años consecutivos la consigna del “segundo paro cívico nacional”, el Partido Comunista y sus correveidiles en el movimiento obrero terminaron realizando una comedia, a marchas forzadas, el pasado 21 de octubre.

Por abrumadora mayoría los asalariados de las principales ciudades del país se negaron a escuchar los cantos de sirena del revisionismo y asistieron a sus puestos de trabajo al igual que todos días. Aunque se presentaron esporádicos problemas de transporte en ciertos sitios, las fábricas funcionaron sin mayores traumatismos y lo mismo sucedió con los colegios y universidades, con el comercio y con las oficinas públicas.

LOS OBREROS SE DEFENDIERON ARDUAMENTE EN 1981

De las tantas confrontaciones obrero-patronales que estallaron el pasado año, la de más resonancia fue quizá la de Ferrocarriles Nacionales, donde once mil trabajadores recurrieron al paro siete veces para exigir la solución de un pliego y demandar la oportuna cancelación de los sueldos.

Casi todos los movimientos huelguísticos de importancia superaron los cien días de duración. Así ocurrió en la Flota Mercante Grancolombiana, Satexco, Eternit, Navenal, Unial y Astilleros Magdalena. De otra parte, en Sofasa-Renault, 2.587 obreros mantuvieron cerradas durante 25 días las plantas de Medellín, Duitama y Bogotá. En los últimos tres meses del año la empresa despidió en represalia a más de 300 operarios. Hay que hacer resaltar igualmente la combatividad de los 14 mil bancarios agremiados en ACEB, y las huelgas en Hilanderías del Fonce e Industrias Volmo.

AGONIZA EL ALGODÓN

El cultivo de algodón es uno de los más importantes de la economía nacional. Llegó a cerca de 480.000 toneladas de algodón–semilla y generó divisas por 113 millones de dólares en su mejor cosecha. Y si aceptamos que el cultivo requiere en promedio la dedicación de un hombre por hectárea, encontramos que en el año de 1977 el algodón dio empleo directo a cuatro centenares de miles de personas, además de incidir sobre distintas, actividades como las de agroquímicos, maquinaria, mecánica, transporte, empresas de aviación, sector financiero, comercio, empleos institucionales, etc. A su vez la industria algodonera ha cubierto, desde 1960, prácticamente todos los requerimientos de las ramas textil y de grasas y aceites, con producciones de fibra y semilla hasta por un valor de 12.079 millones de pesos en un año, cifra nada despreciable para nuestra débil economía nacional.

AMENAZADA DE MUERTE LA INDUSTRIAL TEXTIL

En octubre de 1980 las tres grandes textileras antioqueñas, Coltejer, Fabricato y Tejicóndor, señalaron que mientras el mercado nacional se reduce en un 14%, la oferta de géneros del exterior crece a un ritmo del 87%. Lo anterior las llevó a afirmar que, de persistir esta situación, la industria textil colombiana quedará en peligro de desaparecer. El contrabando y las importaciones legales de telas superan la producción de Fabricato y sobrepasan el total de las ventas nacionales de Coltejer.

Si a lo anterior se agregan las elevadas tasas de interés y el alto grado de endeudamiento de las empresas, no son de extrañar las dificultades por las que atraviesa el sector textilero; Celanese cerró las plantas de Yumbo y Sabaneta y solicitó permiso para licenciar sus 1.300 activos y sus gastos financieros aumentaron, entre 1979 y 1980, en 161 por ciento; en Barranquilla, los 450 operarios de Tejidos Marisol se tomaron las dependencias debido a su inevitable cierre.

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