ABANDONO ESTATAL DE LOS HOSPITALES PÚBLICOS

Médicos, estudiantes y pacientes denuncian al gobierno

Paros escalonados de 24, 48 y 72 horas, que se cumplieron desde el 10 de marzo, fueron llevados a cabo por la Asociación de Médicos Residentes e Internos del Hospital Universitario de San Juan de Dios (La Hortúa), el principal centro de asistencia del país, en repudio a la política del gobierno en materia de salud. Francisco Caminos, presidente de la Asociación, dijo a TRIBUNA ROJA que “nuestro cese de actividades viene a oficializar una paralización del hospital que es real desde tiempo atrás, pues la carencia de los implementos mínimos hace imposible la atención de los pacientes. Seguir trabajando en estas condiciones seria hacernos cómplices conscientes de la actitud criminal del Estado al abandonar económicamente al principal centro hospitalario y docente del país”. Denunció Caminos que el déficit del Hospital en 1975 fue de $ 37 millones y para este año la situación empeorará. “El gobierno prefiere seguir impulsando los hospitales privados y semiprivados, a los cuales ha dotado proporcionalmente con mayor presupuesto. Mientras centros como el Lorencita Villegas de Santos y San José éste último con sólo 100 camas asistenciales –recibieron un aumento de 4 por ciento el del Hospital San Juan de Dios que tiene 1.300 camas asistenciales”.

Faltan drogas y equipos

A su vez, el Dr. José Mora Rubio, director del Departamento de Cirugía de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional, en carta de respuesta al director del hospital, Adolfo De Francisco Zea, afirmó: “En noviembre pasado se analizó la situación y en esa época pedía Ud. la limitación de los servicios de urgencia. Había una carencia casi total de los elementos más indispensables. No había gasas, ropa quirúrgica, ropa de cama, guantes, yeso ortopédico, no se podía suministrar las drogas más elementales como antibióticos, analgésicos, etc. No había los elementos más necesarios en los laboratorios de diagnósticos o rayos X. Los pacientes se infectaban en forma sistemática después de la cirugía y no había como tratarlos por no existir nada para ello. Nunca ha habido un deterioro tan grande en la asistencia y docencia en toda la historia de la escuela de medicina y del hospital.

Se conoció además un comunicado de apoyo al paro con la firma de 800 paciente del hospital: “Vemos en los médicos y residentes buena voluntad, pero notamos la imposibilidad que tiene para atendernos bien. Por esta razón, estamos de acuerdo con los justos reclamos que los mueven a luchar para exigir solución a estos problemas urgentes”.

85 por ciento del pueblo marginado de asistencia social

800 estudiantes, 120 internos y 143 residentes, que prestan sus servicios en el Hospital San Juan de Dios, ven así limitadas sus posibilidades de solucionar los múltiples problemas de quienes acuden a ese centro. El reducido 15 por ciento de la población colombiana, con acceso a la deficiente salud pública, sufre en carne propia las consecuencias del abandono del gobierno.