ACLARACIÓN POLÍTICA: COMUNICADO CONJUNTO DEL MOIR Y EL MAC

La importancia revolucionaria del pasado debate electoral no puede medirse únicamente por los votos obtenidos por la Unión Nacional de Oposición (UNO), dadas las circunstancias adversas que existieron al respecto, sino por las amplias masas que la UNO movilizó a todo lo largo y ancho del país en la lucha frontal contra el imperialismo norteamericano y la oligarquía vendepatria que lo acolita. La UNO fue un frente que pugnó por integrar todas las fuerzas y organizaciones políticas que en aquel entonces eran susceptibles de defender un programa revolucionario y aceptar unos compromisos mínimos de unidad y de lucha.

Es evidente que en lo que hace al Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario (MOIR) y al Movimiento Amplio Colombiano (MAC) ambas agrupaciones se mantuvieron fieles a los pactos y a las normas democráticas de funcionamiento acordadas con el Partido Comunista, como integrantes de la Unión Nacional de Oposición.

El MOIR y el MAC coincidieron siempre en que la UNO podía ser patrimonio exclusivo de ningún grupo o persona. El Partido Comunista rompiendo los acuerdos unitarios formó una nueva UNO con sus militantes, para tener un aparato hegemónicamente suyo. Ante esta situación ni el MAC ni el MOIR pretenden emular en la rebatiña de un nombre que perdió su contenido político unitario y solamente puede aportar, en el mejor de los casos, una temporal confusión en las masas de la izquierda revolucionaria.

Los dos movimientos firmantes de esta aclaración ratifican su coincidencia en la apreciación nítida y cierta de que la unidad revolucionaria del pueblo colombiano, necesaria para derrotar la opresión y explotación imperialistas a las clases dominantes antinacionales, tiene mínimamente que basarse en los siguientes puntos: 1) En un programa nacional y democrático, cuyos postulados esenciales defendimos ya durante el proceso de creación de la UNO y los cuales quedaron interpretados en la plataforma de los 9 puntos. 2) En la lucha por crear un frente basado en normas de funcionamiento democrático, dentro del cual todas las fuerzas políticas que lo integren sean iguales en derechos y deberes, con independencia ideológica y organizativa de cada una de ellas, y con autentico respeto mutuo entre éstas. 3) La dirección de este frente ha de estar conformada democráticamente y todas sus decisiones deberán adoptarse mediante consulta previa y acuerdo entre las partes. 4) La defensa y aplicación del programa unitario a las condiciones del país implican la batalla consecuente y sin concesiones contra el régimen liberal–conservador, que encarna al sistema y cuya cabeza visible es actualmente el gobierno de Alfonso López Michelsen.

El Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario y el Movimiento Amplio Colombiano aunarán esfuerzos en el debate electoral actual y llevarán a cabo una acción parlamentaria coordinada y conforme a las pautas de principio anteriormente enumeradas. Ambas organizaciones reiteran su decisión de trabajar incansablemente para obtener la unidad revolucionaria nacional, sobre el principio inalienable de que la revolución colombiana en su presente etapa sólo puede ser el producto de la lucha de la alianza de todas las clases y fuerzas revolucionarias, organizadas dentro del frente único antiimperialista. Igualmente expresamos nuestra disponibilidad a propiciar el entendimiento con todas las corrientes políticas y personas, sin excepción alguna, que estén dispuestas a combatir por el programa nacional y democrático y a respetar unas normas mínimas democráticas de coordinación y funcionamiento. El frente revolucionario es cada vez más un imperativo de la hora, tanto por la marcha acelerada del régimen hacia posiciones desembozadamente fascistoide, como por la urgencia de encauzar y alentar el auge de la lucha del pueblo.

En las circunstancias del momento, el combate consecuente contra el gobierno lopista de hambre, demagogia y represión es un debe impostergable para todos los revolucionarios. Este gobierno se torna cada día más voraz contra las masas trabajadoras, a la que les niega sus más elementales peticiones, mientras auspicia sin tasa ni medida la elevación sistemática del costo de la vida. A la clase obrera se le recorta progresivamente sus derechos de organización y huelga. A los campesinos se les golpea y persigue ferozmente con el objeto de acallar sus justas demandas de tierra para trabajar. A los estudiantes se les masacra o se les condena en montados consejos verbales de guerra. A las fuerzas políticas distintas al liberalismo y al conservatismo se les da un tratamiento intimidatorio y de desconocimiento de sus derechos democráticos. Y al país entero se le hipoteca a los monopolios extranjeros para que éstos saqueen la riqueza y el trabajo de los colombianos. He ahí le tétrica hazaña del mandato lopista y continuista.

Pero el pueblo colombiano, mediante las más variadas formas de lucha, ha respondido valientemente todas las provocaciones de la minoría explotadora que detenta el Poder. La clase obrera en particular prosigue en su empeño por impulsar la unidad del movimiento sindical que permita a la postre el logro de una central única de trabajadores colombianos. El estado de sitio y demás medidas de excepción no han logrado doblegar el espíritu de lucha y rebeldía de las masas populares. La contienda electoral adelantada por las fuerzas revolucionarias se convierte en una campaña de esclarecimiento y cohesión del pueblo.

Apoyemos el proceso unitario del sindicalismo independiente.

Respaldemos incondicionalmente todas y cada una de las manifestaciones de combate de los oprimidos contra los opresores.

Contra el mandato de hambre, demagogia y represión, a la carga!

MOVIMIENTO OBRERO INDEPENDIENTE Y REVOLUCIONARIO (MOIR) FRANCISCO MOSQUERA Secretario General

MOVIMIENTO AMPLIO COLOMBIANO (MAC) GILBERTO ZAPATA ISAZA MARGOTH URIBE DE CAMARGO JORGE REGUEROS PERALTA RAFAEL BONILLA GAMBOA Bogotá, marzo 18 de 1976