AGUERRIDA JORNADA HUELQUÍSTICA

“No es justo que quienes guisamos los más exquisitos manjares tengamos que alimentarnos con los ñervos que no se comen los huéspedes”. Así afirmaron directivos sindicales del Hotel Bolívar, el tercer establecimiento de este tipo en Medellín, cuyos 350 trabajadores afrontan la huelga desde hace más de 50 días. Sometidos a míseros salarios, los obreros deben costear además el precio de su alimentación, escasa y pésima calidad. Y como siempre, el Ministerio de Trabajo, agente mal disimulado de la empresa, anunció que convocaría el tribunal de arbitramento para los próximos días.

Salarios de hambre: “No merecen más” El personal más antiguo del hotel, que acabó su juventud sirviéndoles a la empresa, aún percibe $ 40 diarios de salario. Pero la administración argumenta en forma cínica que “no merecen siquiera ganarse el mínimo”. Semejante actitud, y la intransigencia demostrada por la empresa a lo largo de las negociaciones, obligaron a los obreros a declarar la huelga desde diciembre de 1.975. Para contrarrestar el alto costo de la vida, el punto relativo a salarios contempla una exigencia del 40% de aumento. La empresa, sin embargo, sólo ha ofrecido migajas. La valerosa y aguerrida huelga de los trabajadores del hotel Bolívar, criticada desde un principio por la camarilla directiva del UTC, organización a la que está afiliada el sindicato, constituye un claro ejemplo para la clase obrera, que se apresta a librar batallas aún más importantes contra el continuista “mandato de hambre”, sacudido por decenas de huelgas en escaso año y medio de gobierno.