ASAMBLEA DE CUNDINAMARCA CONDENA GENOCIDIO OFICIAL

Desde el 1º. de octubre, día en que se iniciaron las sesiones ordinarias de la Asamblea, correspondientes al presente año, Cesar Pardo Villalba, diputado del MOIR, ha venido desarrollando una permanente e infatigable labor de denuncia de las acciones antipopulares, deshonestas y despóticas con las que el gobierno de las oligarquías traiciona los intereses nacionales y fustiga al pueblo colombiano.

Censura a la matanza

El compañero Pardo figuró entre los proponentes y firmantes de una enérgica moción de censura al gobierno por la masacre cometida contra el pueblo el 14 de septiembre, el día del paro cívico nacional. El pronunciamiento reza textualmente:

“La Asamblea de Cundinamarca, interpretando la voluntad mayoritaria de las gentes del departamento, propone: 1. Su más profundo rechazo por la manera como el gobierno ha venido tratando los problemas económicos y sociales que afectan al departamento y al país, situación que en buena hora provocó la resuelta protesta de los trabajadores organizados, mediante un acto que se constituyó en el primer anuncio de lo que el pueblo es capaz en defensa de sus propios intereses. 2. La diputación señala al gobierno como responsable del genocidio del 14 de septiembre en Bogotá, con el cual pretendió acallar la voz y la solidaridad de un pueblo sumido en la más grande frustración. 3. Exige la inmediata libertad de presos y la restauración de las personerías jurídicas suspendidas a las organizaciones sindicales”.

Esta proposición resultó acogida por 18 votos a favor y 12 en contra, lo cual demuestra hasta donde ha llegado el desprestigio del lopismo. Igualmente fue aprobada otra iniciativa presentada por Pardo, en la que se manifiesta la solidaridad de la Asamblea con las luchas de los trabajadores de la USO y FECODE, se repudia el terror desatado por el gobierno contra los petroleros y se exige la solución inmediata y positiva de estos conflictos y demás huelgas que se adelantan en el país.

Tropelías y despilfarros

César Pardo, junto con el diputado Fabio Rodríguez Cedeño, citó al Gerente de la Beneficencia de Cundinamarca para que rindiera informe sobre la situación actual de la entidad y sus dependencias.

El dirigente del MOIR, en una extensa y categórica intervención, denunció las actividades persecutorias de las autoridades departamentales contra sus trabajadores, la población en general y los partidos de la oposición.

Durante el debate, Pardo condenó el incalificable atropello cometido por la fuerza pública al detener a los representantes del sindicato de la Beneficencia de Cundinamarca, cuando se dirigían a las oficinas de la entidad para indagar por el estado de su pliego de peticiones.

También acusó a las directivas de la Empresa Electrificadora, seccional de Girardot, quienes se han ensañado contra los obreros sindicalizados. Remarcó que el tratamiento de los problemas laborales por parte del departamento es el recorte de las libertades de movilización y expresión mediante el uso de la bota militar y el encarcelamiento de los dirigentes sindicales.

En sus intervenciones reprobó igualmente la actitud intransigente de la junta directiva de la Beneficencia y del Gobernador para resolver las justas demandas de los trabajadores. Después de dos años sin reajuste salarial, se ofrece a los obreros un magro aumento de diez pesos diarios. Por otra parte, peligran sus prestaciones sociales, ya que el Fondo creado para ellas, incorporado directamente al presupuesto de la Beneficencia, está en bancarrota, debido a los malos y oscuros manejos.

Como caso típico de los despilfarros, Pardo señaló la destinación de tres millones de pesos, aprobada por la Lotería de Cundinamarca, la cual pertenece a la Beneficencia, para regalos de Navidad que serán distribuidos por todo el departamento, dentro de la campaña electoral de los gamonales políticos del liberalismo y el conservatismo.

Al censurar el prolongado cierre del Hospital de la Hortua, precisó que esta situación hace parte de la política del Plan Nacional de Salud, cuyo fin es limitar el acceso de la población a una atención médica adecuada.

Presupuesto gravoso César Pardo, manteniendo una nítida posición de principio, se opuso al proyecto presupuestal, y sustentó su voto negativo manifestando que dentro del panorama económico general del país, todos estos presupuestos son deficitarios, están sometidos a préstamos de corporaciones imperialistas, condicionados a una serie de requisitos que van contra los intereses nacionales y, por último, causan “impuestos y gravámenes que nosotros no compartimos y consideramos lesivos a la mayoría de la población y al desarrollo del país en general”.