AVANZAMOS EN LA BATALLA CONTRA EL ESTATUTO, AFIRMÓ FECODE AL RESUMIR EXPERIENCIAS

La Junta Nacional Ampliada de FECODE, que se dio cita en Bogotá el 13 y 14 de octubre para escuchar los informes de las seccionales, sostuvo que la reciente huelga de seis semanas significó un avance en la prolongada batalla contra el Estatuto oficial. Los sindicatos asistentes destacaron la vinculación de los 150.000 afiliados a las jornadas del 25 de agosto, 1º. y 9º. de septiembre y, en especial, su presencia en el Paro Cívico Nacional. Resaltaron asimismo, como nuevo método de lucha, la toma de gobernaciones y alcaldías. Como lo señaló el Comité Intersindical de Trabajadores de la Educación (Ciste) de Risaralda, "a pesar de no lograrse acuerdos escritos con la viceministra, es indudable que el paro nacional del magisterio logró la congelación del decreto 128".

Sin embargo, la Junta Ampliada alertó a las bases sobre la inminente expedición de un nuevo Estatuto Docente, fraguado por el régimen en contra del magisterio, y aprobó un plan de tareas inmediatas para cerrarle el paso.

En Antioquia Durante las últimas semanas, millares de institutores en paro desfilaron casi a diario hasta la Plazuela Nutibara de Medellín, exigiendo del gobierno la nivelación salarial entre primaria y secundaria, así como otras reivindicaciones. Reclamaban además la libertad de 14 activistas conducidos a las cárceles de Bellavista y el Buen Pastor.

El 19 de octubre, tras dos meses de lucha, la Asociación de Institutores de Antioquia (ADIDA) y la Asociación de Profesores de Secundaria (PROAS), en nombre de 25.000 afiliados, suscribieron acuerdos con el gobierno departamental, que se vio obligado a reconocer exigencias magisteriales. Los representantes oficiales se comprometieron a no tomar represalias contra quienes participaron más activamente en las acciones.

En Nariño El gobierno arreció la persecución contra los institutores de primaria de Nariño al trasladar a centenares de ellos a lejanas regiones con el propósito de aislar el combativo movimiento huelguístico. Al mismo tiempo, la Secretaria de Educación suprimió la atención médica y farmacéutica a los principales activistas y sus familias. Pese a la intimidación, los 7.000 maestros sostuvieron con firmeza el paro durante más de dos meses, exigiendo la cancelación de los aumentos salariales de enero a esta parte. El sindicato regional filial de FECODE, Simana, levantó el cese el 28 de octubre al obtener la solución de muchas de sus reclamaciones.