Conferencia de Bariloche: PLANES DE HEGEMONÍA MILITAR

La Conferencia de Bariloche, realizada entre el 7 y el 9 de octubre, avanzó otro paso sobre lo acordado en Williamsburg en 1995. Un día antes de comenzar la reunión, un vocero del Pentágono declaró que la cita de Bariloche se realizaría en el marco de los principios de Williamsburg, a saber, "la promoción de los valores democráticos", "la subordinación de los militares a los gobiernos democráticamente constituidos", "la cooperación en operaciones de peace-keeping o mantenimiento de paz", “lucha contra el narcotráfico" y la "transparencia en asuntos militares", o sea, ""que todo el mundo sepa lo que cada uno está haciendo en el plano militar", para utilizar sus palabras textuales. Esto último se facilitaría si se hacen homogéneos los presupuestos y gastos militares.

Bariloche dio otro paso concreto: Estados Unidos propuso (o, más bien, dispuso) que se creara un Centro Interamericano sobre Defensa, con la tarea dizque de preparar a funcionarios en temas militares y fortalecer el control civil sobre las fuerzas armadas en resguardo de la democracia. El secretario Perry indicó que a fin de materializar el proyecto, el Centro tendrá su sede en la Universidad Nacional de Defensa de Estados Unidos y será financiado por el gobierno de su país. Dijo Perry que el Centro "procurará preparar cuadros de civiles expertos en cuestiones de seguridad, defensa y militares. Su programa será práctico, enfocado en problemas del mundo real y en la forma de resolverlos". Como vemos, los gringos no se esperaron un minuto para poner en práctica sus planes de control sobre los ejércitos latinoamericanos.

Por si hubiera alguna duda sobre los planes yanquis para asegurarse la hegemonía mundial, el secretario de Estado, Warren Christopher propuso en Addis Abeba, ante una reunión de la Organización de la Unidad Africana, que se formara una fuerza multilateral de seguridad -a la cual Estados Unidos apoyaría con hombres y logística- que sirviera para intervenir en los países y resolver los conflictos y mantener la paz.

Así que Estados Unidos busca lo mismo en todas partes. Sólo que en su patio trasero ya ha avanzado bastante.