EL MOIR ADELANTA CONVERSACIONES

En los días que antecedieron a las pasadas elecciones de abril de este año, y ante la descarada represión desatada por el gobierno contra todos los movimientos de partidos revolucionarios de oposición –lo que hacia mas evidentemente necesaria la unidad de sus fuerzas-, la Unión Revolucionaria Socialista, la Anapo Socialista, La Línea Proletaria, el Movimiento Camilista (M-L) de Colombia, el Movimiento Amplio Colombiano y el MOIR, firmaron y dieron a conocer a la opinión pública una declaración conjunta. En ésta, al tiempo que denunciaban los atropellos oficiales y llamaban la atención sobre la grave situación que atraviesa el país, exhortaban a todas las agrupaciones políticas y de masas a conformar un instrumento organizativo que unificase sus fuerzas en la lucha contra la embestida antipopular de la reacción, el gobierno de López y la dominación imperialista yanqui. También se precisaba que, como medio de facilitar dicha aglutinación de esfuerzos, debería constituirse un comité que impulsara la más amplia unidad de los sectores revolucionarios y democráticos. Esta declaración, que fue publicada el 9 de abril pasado, sirvió posteriormente de base, a fines del mismo mes, para que un buen número de organizaciones de izquierda iniciara y mantuviera durante varios meses conversaciones tendientes a la construcción del comité de unidad aludido.

Las bases de la unidad

Así las cosas, los Comités Democráticos Populares y Revolucionarios, la Unión Comunista Revolucionaria, el Movimiento Camilista (M-L) de Colombia, el Movimiento Amplio Colombiano y el MOIR decidieron continuar trabajando conjuntamente por la unidad, adoptando el siguiente orden de puntos a discutir: 1) el programa del comité, 2) posición ante el gobierno de López. 3) normas de funcionamiento, 4) posición ante las elecciones presidenciales de 1978. En la actualidad, estas mismas organizaciones han llegado a un acuerdo inicial, ad–referendum de las direcciones de las respectivas agrupaciones políticas, sobre el primero de los puntos arriba enumerados. Este, que versa sobre el programa, contempla la lucha por los objetivos que, de modo esencial, se señalan a continuación: la independencia nacional de la opresión imperialista yanqui, la instauración de un Estado democrático–popular, la nacionalización de los monopolios colombianos y extranjeros, la confiscación de la tierra de los terratenientes y su reparto entre los campesinos que la trabajan, la práctica efectiva de los derechos democráticos de la clase obrera y del pueblo, la protección a los pequeños y medianos industriales y comerciantes, el desarrollo de una cultura nacional y democrática basadas en la ciencia, la alianza de todas las clases, capas, sectores, grupos y personas revolucionarias y progresistas en el más amplio frente antiimperialista y democrático, el apoyo a la lucha de los pueblos oprimidos del mundo, del proletariado internacional, de los países socialistas, y el establecimiento de relaciones en pie de igualdad entre Colombia y el resto de los países del mundo.

En este momento se avanza sobre los demás puntos que figuran en la agenda de discusión establecida. Las organizaciones participantes han coincidido en que, de llegar a un acuerdo definitivo sobre la totalidad de los cuatro puntos señalados, éste deberá ser fraternalmente discutido con todas las otras fuerzas del campo revolucionario y democrático con miras a lograr la más amplia unidad de los sectores antiimperialistas del país. Esperemos, entretanto, a que las actuales conversaciones lleguen a buen término.