EL PARO EN MINHACIENDA: MOTÍN A BORDO CONTRA LÓPEZ

Desde el 16 de febrero y durante 15 días, 14.000 empleados del Ministerio de hacienda realizaron asambleas permanentes para presionar al gobierno por el cumplimiento del acuerdo firmado en marzo de 1.975 y exigir el reintegro y libertad de los compañeros despedidos o detenidos en el curso del combativo movimiento. Es una muestra más del despertar de los trabajadores estatales, que escogieron el camino de la lucha y no están dispuestos a trasegar por el atajo del conformismo y el silencio.

Origen del conflicto. Luis Fernando Cárdenas, secretario de prensa del sindicato, a Tribuna Roja: “En el mes de marzo de 1975 se firmó un acuerdo entre el Ministerio de Hacienda y nuestra organización. Contempla una reclasificación de cargos o aumento salarial, estabilidad, incorporación de los supernumerarios y puntos relativos a vivienda, descongelación de las cesantías, becas de estudio y otros. El sindicato nombró un comité de vigilancia, previendo que el gobierno no cumpliría. En efecto, dos meses después de la firma, el Ministerio negó que hubiera arreglo alguno alrededor de la reclasificación de cargos con el aumento de que ‘no se pueden hacer más aumentos’. De esta manera, el que había sido pactado no se hizo efectivo. Las violaciones de ahí en adelante fueron continuas’.

Asambleas Permanentes. “Ante semejante actitud vimos con claridad que la única salida era acudir a las vías de hecho. Medellín y Barranquilla dieron la pauta. El 16 de febrero, 29 secciónales del Ministerio de Hacienda realizaron asambleas permanentes como un medio de presionar la solución de nuestras exigencias. En respuesta, el gobierno ilegalizó el conflicto y autorizó despidos masivos. Hasta el 28 de febrero había sido destituidos más de medio centenar de compañeros, incluidos los altos empleados que se solidarizaron con el paro. El gobierno de López autorizó igualmente al ministerio para enganchar nuevos empleados en reemplazo de quienes no quisieran reintegrarse. Pero los trabajadores no nos dejamos amilanar”.

Abiertos al diálogo. Hizo énfasis Cárdenas en que el sindicato estuvo permanentemente abierto al dialogo. “propusimos numerosas fórmulas de arreglo, que el gobierno no quiso aceptar. La falta de seriedad de los representantes del gobierno fue el peor obstáculo para la solución del conflicto, como lo reconocieron el subdirector de impuestos, Dr. Jaime Vásquez, y otros funcionarios, en su carta del 26 de febrero dirigida al presidente de la república. Pese a todo, la firmeza de las bases fue extraordinaria. En particular, la valentía demostrada por el personal femenino”.

El paro en el Ministerio de Hacienda, que fue levantado el 2 de marzo, ha despejado el camino para amplias movilizaciones de masas en el sector de los trabajadores estatales.