FRENTE UNIDO CONTRA LA PRIVATIZACIÓN DE LA ELECTRIFICADORA DE SANTANDER


Luis Alfredo Muñoz L, Secretario general de la CUT-Santander

El gobierno de Pastrana, caracterizado agente del capital trasnacional, viene por lo que queda del patrimonio de la nación, construido en los últimos 150 años de vida republicana. A nombre del cambio y de la paz privatiza la salud, la educación, los recursos naturales, la malla vial nacional y de las localidades, así como todos los servicios públicos que se pretende entregar al sector financiero y urbanizadores privados que aspiran a comercializar hasta el aire.

La venta de las electrificadoras de Chivor, Betania, Tasajero 3, Termocartagena 3, la infraestrctura eléctrica de la CVC, la «capitalización» de la Empresa de Energía Eléctrica de Bogotá y los contratos de compra de energía de Termobarranquilla y Termopaipa IV, arrojan pérdidas por la no despreciable suma de 2.036 millones de dólares en detrimento del interés nacional, de acuerdo con los estudios realizados por ISA, la Asociación de Ingenieros de Bogotá y el informe de la Contraloría Nacional.

Ahora nos corresponde el turno. La amenaza de venta de nuestra Electrificadora sin beneficio de inventario, en una región donde se han cerrado más de cien medianas y pequeñas empresas, donde el desempleo está cercano a 25%, producto de la entrega del mercado interno a las multinacionales, arruinando a nuestros productores de la ciudad y el campo, indudablemente pone a prueba nuestra conciencia, la creatividad y berraquera santanderiana, de la cual nos preciamos tanto.

Debemos enfrentar la arrogancia de la dictadura civil de Pastrana, a quien no le interesan los efectos que pueda causar la privatización de este servicio estratégico para la economía regional, como quedó demostrado con la masacre laboral y la liquidación de la Caja de Crédito Agrario.

La Central Unitaria de Trabajadores de Santander propone la conformación de un Comité Pro Defensa de la Electrificadora de Santander, integrado por los gremios económicos de la ciudad y el campo, alcaldes, Iglesia, parlamentarios, movimientos cooperativo, comunal y sindical y todas las personas que sientan la región y no tengan una posición colaboracionista con el modelo privatizador.

Este Comité tendrá unas reglas de juego democráticas en su funcionamiento, con el único objetivo de impedir la venta de la Electrificadora, y debe estar coordinado y orientado por los trabajadores de la empresa, a quienes les corresponde jugar su posición de clase avanzada junto a la incondicional solidaridad del movimiento sindical santandereano, aplicando una táctica correcta basada en la unidad, lucha y movilización de masas, rechazando cualquier actividad de carácter terrorista.

El Comité debe ser el núcleo convergente y aglutinante del frente de lucha contra el mal común que se avecina con la venta de la empresa.

Por la soberanía económica y la autodeterminación nacional: ¡ni un paso atrás!