HERNANDO ECHEVERRI MEJÍA, CANDIDATO DE LA IZQUIERDA, EL PUNTO FUNDAMENTAL DE NUESTRO PROGRAMA ES ALCANZAR LA LIBERACIÓN NACIONAL

El senador Hernando Echeverri Mejía, fundador del Movimiento Amplio Colombiano (MAC) concedió el siguiente reportaje a TRIBUNA ROJA.

- El MAC lanzó su candidatura presidencial, doctor Hernando Echeverri, sin embargo, el Partido Comunista, integrante de la Unión Nacional de Oposición (UNO), viene insistiendo en reiteradas declaraciones oficiales que se debe procurar un acercamiento con la ANAPO. Cuál es el criterio suyo sobre un acuerdo o acercamiento con la ANAPO?

- En primer lugar, el MAC surgió a raíz de la separación que hicimos 17 parlamentarios de la Alianza Nacional Popular, parlamentarios que veníamos del partido liberal y del partido conservador y que llegamos al Parlamento a través de la ANAPO. Rompimos con la Alianza Nacional Popular porque no estábamos de acuerdo con su dirección y su programa político. Una dirección que no tiene origen democrático, una dirección omnímoda representada en el general Rojas Pinilla, cuyas jerarquías son nombradas de arriba hacia abajo. Por otra parte, el general se encuentra asesorado por una serie de parlamentarios de extracción conservadora, gentes de derecha, lo cual nosotros pudimos comprobar en varias oportunidades. Las posiciones de Rojas han sido autoritarias, de tipo monárquico, y acaba de manifestar que la única persona que tiene méritos en la ANAPO para sucederlo en la jefatura y en la candidatura es su hija María Eugenia. Además, en muchas ocasiones, mediante asuntos un poco más sustantivos, llegamos a la conclusión que la ANAPO era eminentemente reaccionaria, conservadora y en muchas cosas fascistas. Por ello nos retiramos, y esto nos impide desde el punto de vista ideológico, desde el punto de vista moral y desde el punto de vista de dignidad humana ir a pactar con su dirección el apoyo a la candidatura anapista. Lo que sí ocurre es que hemos invitado a las bases de la Alianza Nacional Popular, fuerzas en realidad respetables, a asumir junto con la UNO una verdadera línea de oposición al sistema.

Ahora bien, el Partido Comunista en muchas oportunidades, en nuestras reuniones en la Unión Nacional de Oposición, nos ha manifestado que de ninguna manera pactará con la dirección nacional de la ANAPO, entre otras cosas porque ellos siempre tienen en cuenta el hecho de que el general durante su gobierno proscribió al Partido Comunista. Total que no hay ninguna duda -yo no tengo personalmente ninguna duda con respecto a mis compañeros de la directiva nacional que representan al Partido Comunista- de que ellos vayan a pactar con la dirección nacional de la ANAPO. Por supuesto que “Voz Proletaria” y en nuestros discursos invitamos a las fuerzas de la ANAPO, a las bases, porque consideramos que en la oposición son una fuerza considerable. La candidatura de María Eugenia, que es la simulación izquierdizante de la ANAPO, no altera en nada esta situación. Lo que la UNO puede propiciar es un convenio, si la ANAPO acepta, para enfrentar conjuntamente la represión, exigir el levantamiento del Estado de Sitio y evitar cualquier manifestación agresiva entre los dos grupos de oposición.

Otro punto muy importante es que la izquierda -lo hemos sostenido siempre- constituye la mayoría de los colombianos. Yo creo que las gentes de izquierda, las gentes que quieren un cambio de la sociedad colombiana, somos mayoría; pero el problema que ha tenido la izquierda es la dispersión de sus fuerzas, lo cual necesariamente crea una serie de grupos que estamos tratando de unir. Esperamos que en la convención del 22 de septiembre de la UNO no solamente sea el MAC, el Partido Comunista y el MOIR los que estén ahí representados en la dirección, sino también otros grupos de izquierda. Será esta Convención la que designará el candidato de la Unión Nacional de Oposición. Hasta ahora los dirigentes del Movimiento Amplio Colombiano lanzaron mi nombre como pre-candidato a la presidencia de la República. De tal manera que someteré mi candidatura y afrontaré todos los riesgos con la indeclinable posición de aceptar y respaldar incondicionalmente las determinaciones de la Convención de septiembre y en general de las directivas de la Unión Nacional de Oposición.

SON LOS MISMOS...

- Y de las candidaturas de Alfonso López y Alvaro Gómez, que opinión tiene?

- Todo el mundo sabe que son como sabiamente lo resume el pueblo, “la misma perra con distinta guasca”. Ambos representan las castas económicas pro-imperialistas y el viejo manzanillaje liberal-conservador. Además, son hijos del Ejecutivo y por lo tanto son vástagos de la tradición oligárquico-monárquica. Hasta el presente vienen hablando la misma hojarasca retórica y prometeista que conocemos desde hace varias décadas. Son los mismos con las mismas, como decía Gaitán.

CRECIMIENTO Y COHESIÓN DE LA UNO
- Qué política propone usted para impulsar el crecimiento y la cohesión de la UNO, si tenemos en cuenta que es un frente conformado por partidos y movimientos políticos?

- Hasta ahora la UNO la integran tres organizaciones de importancia nacional, como son el Partido Comunista, el MOIR y el MAC y una gran cantidad de organizaciones locales. Pero a la UNO pueden ingresar todas las fuerzas políticas que compartan su orientación y sus objetivos. Desde un comienzo le planteamos al país que queríamos hacer la Unión Nacional de Oposición sobre bases de principio. Primero en nuestro movimiento no vamos a considerar grupos de mejor familia que otros, o grupos mayoritarios sobre otros. Aceptamos que todas las organizaciones que entrasen a participar en la Unión Nacional de Oposición entrarían en las mismas condiciones de igualdad. De tal manera que al integrarse a la UNO cualquier grupo de la izquierda, pasaría a formar parte de la dirección nacional y a la vez contribuiría en el proceso de elección del candidato en la gran Convención de septiembre, pues cada grupo participaría con el mismo número de votos. Ese es el primer punto.

El segundo punto fundamental es el de respeto a la autonomía ideológica de cada una de las organizaciones que constituyen la Unión Nacional de Oposición, con la condición, eso sí, que acepten la Plataforma Mínima de los nueve puntos en los cuales el MOIR contribuyó también en su redacción. Total que nosotros no iremos a inmiscuirnos en problemas de organización interna ni a criticar las bases ideológicas de cada una de las organizaciones.

Respetamos la ideología de cada uno de los componentes de la Unión Nacional de Oposición. Lo único que exigimos, y vuelvo a repetirlo, es la aceptación dentro de una gran honestidad de la Plataforma Mínima.

UTILICEMOS REVOLUCIONARIAMENTE LAS ELECCIONES
- Cuáles son las concepciones, doctor Echeverri, con que las fuerzas revolucionarias deben participar en una contienda electoral en un sistema como el actual?

- No obstante haberse suprimido la paridad en las corporaciones electorales y la alternación presidencial, la verdad es que, en virtud de la reforma constitucional de 1968, el gobierno de 1974 a 1978 continuará siendo de Frente Nacional. Nosotros, a pesar de este tipo de Constitución y de conocer el carácter oligárquico y pro-imperialista de la dictadura que oprime al pueblo colombiano, estamos convencidos como revolucionarios de la necesidad de la utilización de la lucha electoral. No porque creamos idílicamente que las minorías dominantes le vayan a entregar por esta vía el Poder al pueblo. Sobre esto hay muchas experiencias en la historia antigua y reciente del país. El asesinato de Gaitán fue una forma de impedir por la violencia el ascenso a la presidencia del caudillo popular. Otra experiencia es el fraude del 19 de abril de 1970 con que le negaron el triunfo electoral a la ANAPO. Los revolucionarios participamos en las elecciones para que utilizando la campaña electoral, despertemos conscientemente a las masas a la lucha revolucionaria; denunciemos en todo el país los crímenes y las traiciones de la reacción contra el pueblo y la nación colombiana; difundamos nuestras ideas y nuestros programas revolucionarios; apoyemos las batallas de los campesinos, de los obreros, de los estudiantes y del resto del pueblo; debilitemos a la oligarquía dominante y unifiquemos al pueblo en un sólo movimiento capaz de producir las transformaciones que requiere la sociedad colombiana. Los revolucionarios debemos darle permanentemente la pelea a los explotadores y opresores, y, el pueblo, recapacitando sobre las experiencias como la del 70, sabrá pasar a formas más elevadas y definitivas de combate. Para eso tenemos que organizar a las masas, especialmente a las gentes menores de 30 años, que son la mayoría de los colombianos y que no están de acuerdo con el sistema ni con los partidos tradicionales, que desean de todo corazón que el país no siga bajo la coyunda de unas pocas familias que han usufructuado el poder político a través de toda la historia y de hecho el poder económico. Creemos que Colombia no puede seguir siendo una parcela aislada del mundo, sino que creemos que el proceso histórico vivido por otros pueblos de América Latina como Cuba y de otros países que han logrado su liberación del yugo imperialista también debe llegar a nuestras playas. El desgano del pueblo por la falsa democracia que nos gobierna se manifiesta en alto índice de abstención que ha pasado muchas veces del 70%. Esto quiere decir claramente que en Colombia el gobierno no está respaldado por las mayorías. Estas mayorías lo que buscan es un cambio revolucionario de la situación. Por eso las fuerzas de oposición creemos que los inconformes, superando la dispersión, ya que somos un sinnúmero de grupos de izquierda, y organizándonos en un solo bloque conquistaremos los anhelos del pueblo. Yo creo mucho en la unidad popular. La unidad popular es la salvación de Colombia. Hay que luchar por esa unidad.

SOMOS ANTIIMPERIALISTAS
- Qué reivindicaciones básicas contempla su plataforma electoral?

- Los puntos básicos son los que hemos precisado en la Plataforma Mínima. Nosotros no aceptamos al imperialismo norteamericano, porque estamos convencidos que ha expoliado a este país y a todos los países de América Latina y a gran parte del mundo durante décadas. Estados Unidos ha llegado a convertirse en la primera potencia imperialista del mundo a costa del trabajo y de la explotación de sus colonias, que son países pobres, subdesarrollados, los países del tercer mundo. Total que nosotros somos antiimperialistas. Nosotros condenamos la dependencia externa. El país no es como lo dijo Alfonso López Michelsen en una conferencia en Santa Marta, en donde el líder liberal afirmaba cínicamente que nosotros no teníamos una dependencia externa. Colombia padece una tremenda explotación externa. Explotación que tiene que ver desde la inversión sistemática de los capitales de los grandes monopolios yanquis, con lo cual se apropian del trabajo de los colombianos y nos roban el petróleo, esmeraldas, platino y el resto de riquezas minerales; se apropian de nuestros gigantescos depósitos madereros, de nuestra fauna y flora, Colombia requiere con urgencia recuperar su fuente de materias primas hoy en manos del capital extranjero y nacionalizar todos sus recursos naturales, y por ello luchamos nosotros. Igualmente, a través de los préstamos se mantiene el país hipotecado y condicionado a las demandas de las agencias financieras internacionales. Las condiciones de financiamiento son tales que por cada dólar que nos prestan 70 o 75 centavos dólar es para amortizar la misma deuda y pagar los intereses. La deuda crece todos los días, hasta el punto que hoy debemos a las agencias norteamericanas cerca de 4000 millones de dólares, o sea más de 90.000 millones de pesos. Además, no solamente la dependencia financiera, sino la dependencia comercial, tecnológica de marcas y patentes. La dominación económica implica a su vez la dominación política y cultural a todos los niveles. Así que el punto fundamental de nuestro programa es alcanzar la liberación nacional.

REFORMA AGRARIA REVOLUCIONARIA Por otra parte -prosigue Hernando Echeverri- nosotros buscamos una reforma agraria revolucionaria. Una reforma agraria cuya orientación básica sea la de que la tierra pertenezca a quienes la hagan producir físicamente. No queremos a los grandes terratenientes propietarios. Queremos, pues, y aceptamos el mandato campesino. Queremos que la tierra sea para los agricultores, para quienes la trabajan directamente. Queremos acabar con el régimen latifundista y con la organización semifeudal que todavía se conserva en todo el país y de manera especial en los siete departamentos de la costa. Queremos que haya crédito para todo el mundo, que haya democratización del crédito, especialmente para los campesinos. Hay que acabar definitivamente con la diferenciación tan acentuada entre los hombres de la ciudad y el campo.

POR LA UNIFICACIÓN DE LOS TRABAJADORES Respaldamos la lucha de la clase obrera por sus reivindicaciones esenciales y creemos de suma importancia el esfuerzo que hacen los trabajadores por unificarse en base a una sola fuerza sindical. Es claro que el proletariado industrial en un país que está en vía de desarrollo como Colombia todavía no es muy poderoso, y que las fuerzas campesinas siguen siendo mayoritarias; pero la unificación de la clase obrera será un aporte trascendental para la unidad popular. Es muy grave que entre las fuerzas sindicales existentes haya una serie de sindicatos dirigidos por personas que en la mayoría de las veces han claudicado y de han entregado al sistema. Ejemplo muy claro es lo que ha ocurrido en la UTC con el señor Tulio Cuevas y en la CTC con el señor José Raquel Mercado. Estos señores han sido verdaderos enemigos de la clase obrera. Nosotros queremos la unificación de todas las fuerzas sindicales. Ya hemos dado pasos tan decisivos como los que está haciendo el UNIR, en donde la CSTC y una serie de sindicatos independientes donde la dirigencia del MOIR tiene mucho que ver, se han puesto de acuerdo para impulsar una nueva central revolucionaria.

EN DEFENSA DE LOS DERECHOS DEMOCRÁTICOS Otro punto importante de nuestra Plataforma es luchar porque en Colombia rijan las libertades democráticas. El país viene hace cerca de 25 años aherrojado por el Estado de Sitio, y es curioso que el señor Presidente de la República diga en reportajes y por la televisión y la radio que el país está tranquilo y está en calma, pero, sin embargo, al país lo mantiene bajo el Estado de Sitio. Al amparo del Estado de Sitio se reprime a las masas populares que luchan por la libertad de Colombia. Por eso uno de nuestros objetivos centrales es batallar por la libertades democráticas, por la igualdad de derechos para la mujer colombiana, y enfrentar hasta derrotarlas todas las medidas represivas.

Además, queremos una reforma urbana total. Reforma en donde todo el mundo tenga derecho a tener su propio techo. Reforma -y nosotros lo decimos tanto en el Programa del Movimiento Amplio Colombiano como en la Plataforma Mínima- que siga muy de cerca la reforma que hizo Fidel Castro en Cuba en donde las gentes con el dinero que pagan por el inquilinato se van haciendo propietarias. La solución masiva para encontrar una vía realista que remedie el problema de la vivienda en Colombia, tiene que pasar por la confiscación de los grandes urbanizadores y casatenientes.

QUE EL PUEBLO TENGA ACCESO A LA CULTURA
- Cómo ve usted, doctor Echeverri, la situación estudiantil, agravada cada día con el cierre de universidades y la represión a los universitarios de todo el país?

- He venido sosteniendo precisamente que uno de los problemas graves es que el Estado lo que está buscando es destruir la universidad pública para fortalecer la universidad privada. Lo cual es alarmante porque con ello lo que persiguen es que solamente las gentes de altos ingresos, o sea los que pueden pagar matrículas altas y altas mensualidades, puedan tener acceso a la universidad. Se trata de discriminar aún más la educación en Colombia; que no puedan educarse los hijos de los obreros y de los campesinos. Además se ha impuesto un régimen arbitrario y oscurantista en la universidad. Se ha suprimido la libertad de cátedra y la libre investigación científica. Hemos estado apoyando todos los movimientos insurgentes de la universidad tanto de los estudiantes como de los profesores. Somos solidarios con una reforma revolucionaria de la universidad colombiana. Nuestra educación es una de las más atrasadas del mundo. Un país en donde en estos momentos todavía hay más de dos millones de niños sin escuelas, en donde se quedan miles y miles de bachilleres sin poder entrar a la universidad colombiana, en donde se masacra inmisericordemente a los estudiantes porque simplemente salen a protestar contra el sistema, o contra algún rector. Es una situación que no podrá perdurar por mucho tiempo en Colombia, y nosotros confiamos que algún día mediante la lucha del pueblo esto se solucione radicalmente para que todos los colombianos tengan acceso a la cultura, así vengan de los estratos campesinos de las zonas más apartadas; para que la educación sea realmente democrática y esté al alcance de todo el pueblo colombiano.

RELACIONES EN PIE DE IGUALDAD CON TODOS LOS PAÍSES
- La política internacional de Colombia ha estado condicionada en este siglo a los dictados del imperialismo yanqui. Qué comenta al respecto, doctor Echeverri?

- Tanto en el Senado como en la Cámara los miembros del MAC hemos dejado constancias y hemos presentado proposiciones en las que exigimos relaciones de Colombia con todos los países del mundo, sean estos socialistas o capitalistas, siempre y cuando favorezcan nuestros intereses nacionales. Precisamente en las últimas sesiones del Senado dejamos una constancia en la cual pedíamos relaciones con la República Popular China, con la República Democrática de Vietnam, con la República Democrática de Corea y con Cuba. Nuestro principio, pues, es el de relaciones en pie de igualdad y mutuo beneficio no solamente diplomáticas, sino económicas y culturales con todos los países del globo. Nosotros creemos que no hay razón para que no negociemos con la Unión Soviética, en donde hay mercados amplísimos, o con los países socialistas, o con la República Popular China o con Cuba. Cada país debe ser autónomo para determinar sus relaciones internacionales.

Naturalmente partimos nosotros como socialistas del principio del internacionalismo proletario. De allí que hayamos percibido con mucho alborozo la misión que nos visitó de la República Popular China, encabezada por Li Yen Nien, Director del Departamento Internacional de la Agencia de Noticias Sinjua. La misión formada por distinguidos periodistas chinos visitó las ciudades de Bogotá y Medellín y a ellos precisamente tuvimos la oportunidad de manifestarles estas ideas. Aprovecho para rectificar las versiones propaladas por algunos diarios de la reacción de que los chinos fueron expulsados por el gobierno colombiano, lo que carece de toda veracidad. La delegación china visitó el país por invitación del Canciller Vásquez Carrizosa y lo abandonó voluntariamente luego de ocho días de estadía. Pero toda esa propaganda negra tiene que ver con los propósitos de los sectores más reaccionarios, que siempre han querido entregar el país al imperialismo y apartarlo de las fuerzas progresistas y de los movimientos avanzados del mundo.

El MAC propugna el apoyo y la relación con todas las fuerzas revolucionarias de todos los países. Respaldamos la lucha de los países latinoamericanos en defensa de las 200 millas de mar territorial. El gobierno colombiano se ha negado en una posición abiertamente antinacional a tomar esta tesis de las 200 millas, siendo que hoy es ampliamente conocida la importancia del mar, no solamente en cuanto a riquezas petrolíferas sino en cuanto a cuestiones alimentarias. El MAC apoya la lucha del pueblo y el gobierno chilenos por la nacionalización de las empresas que estaban en manos del imperialismo, la decidida batalla de los panameños en defensa de la soberanía de Panamá sobre la Zona del Canal y todas las demás contiendas antiimperialistas y revolucionarias de los pueblos del mundo.