“LIBERACIÓN NACIONAL, PRINCIPAL OBJETIVO”

3ª. Intervención: Reportaje con Juan Gossaín, 12 de mayo (Extractos)

El dirigente revolucionario resumió, en primer término, los diez puntos del programa nacional y democrático del Frente por la Unidad del Pueblo.

Luego, respondiendo a una pregunta de Gossaín, Piedrahita trató el problema de la dominación del imperialismo norteamericano sobre nuestra patria.

Señaló: “Ahora mismo estamos viviendo las consecuencias del alza de la gasolina, determinación tomada por las compañías transnacionales que saquean nuestros recursos naturales. El alza de la gasolina incide en el alza del transporte de ésta, incide, a su vez, en el alza de los víveres. Ese imperialismo se expresa también en el control que ejerce en todos los centros neurálgicos de nuestra economía; en el control tecnológico; en el cobro de grandes sumas a través del sistema de marcas y patentes; en el condicionamiento de los empréstitos a las empresas públicas municipales, lo que conlleva alzas periódicas de agua, luz y teléfono; en las devaluaciones que le impone a nuestro país el Fondo Monetario Internacional; en la importación de excedentes agrícolas de los Estados Unidos, que distorsionan nuestra agricultura y arruinan y empobrecen a los trabajadores del campo colombiano”.

El candidato del FUP explicó cómo el capital extranjero sólo busca obtener enormes ganancias en Colombia y de qué manera es posible que nuestra nación se desarrolle basándose en sus propios esfuerzos. “Ha existido en el país, dijo, la creencia de que importando capitales va a producirse el desarrollo nacional. Pero la realidad demuestra todo lo contrario. Los Estados Unidos invirtieron en América Latina 7.500 millones de dólares entre 1952 y 1970 y repatriaron 16.000 millones. De 1921 a 1964, las compañías petroleras exportaron combustible por un valor de 2.000 millones de dólares sin dejarle ningún beneficio a Colombia. Por el contrario, nuestro país tuvo que importar, en 1976, más de 200 millones de dólares en derivados del petróleo. Según Planeación Nacional, por cada dólar invertido en Colombia, los Estados Unidos han repatriado seis y hasta doce dólares de ganancia. Además, la historia enseña que nunca una potencia que explota y reprime a los países atrasados los ha sacado de su condición de atraso y de subdesarrollo. Jamás un rico sacó de la indigencia a un pobre (...) El desarrollo de nuestro país tiene que fundamentarse en el autofinanciamiento; en la capacidad de ahorro del pueblo colombiano; en la plena, racional e intensiva utilización de todos nuestros recursos humanos y naturales”.

Acerca de la reforma agraria, Piedrahita Cardona subrayó: “La determinación más importante del nuevo Estado revolucionario será la de realizar, después de obtenida la liberación nacional, una profunda reforma agraria que resuelva el problema del desarrollo agrícola, que le entregue la tierra a los campesinos que la trabajan; que le suministre al país alimentos y materias primas (...) La pequeña y mediana propiedad serán respetadas, protegidas, asistidas y orientadas por el Estado. Este es el paso más trascendental que habrá de dar la república de trabajadores”.

Por último, el dirigente del FUP se refirió a los derechos y libertades del pueblo una vez instaurado el gobierno de las mayorías laboriosas en nuestro país. Indicó que todos los grupos y partidos que coadyuvan a la revolución, estarán representados en pie de igualdad en el nuevo Estado.

Asimismo, indicó que se garantizarán los derechos de organización, movilización y expresión para las masas populares, y de huelga para la clase obrera, así como la libertad de cultos sin discriminaciones.