MANIOBRA DE CORTO VUELO

Para el próximo martes, 11 de noviembre, el Partido Comunista viene preparando un acto político en la Ciudad de Bogotá que tiene por objeto, según la propaganda desplegada, el lanzamiento de candidatos de dicha agrupación para los comicios del año entrante. El hecho no tiene nada de particular. Lo que nos mueve a comentarlo y aclararlo es que el Partido Comunista en forma habilidosa pero sin mayores consecuencias, le ha dado una presentación tal a su acto electoral como para dejar la confusa impresión de que éste fue convocado por la Unión Nacional de Oposición. El MOIR se ve obligado a desenredar el truco publicitario y a explicar brevemente, una vez más, la situación en que se halla la UNO como frente de organizaciones partidistas.

Unión Nacional de Oposición fue la denominación dada a la alianza constituída por el Movimiento Amplio Colombiano (MAC), el Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario (MOIR) y el Partido Comunista, y bajo la cual estas fuerzas coaligadas participaron en la lucha electoral de 1974 con la candidatura del senador Hernando Echeverri Mejía. Las normas orgánicas de democracia interna y los nueve puntos de la Plataforma Programática, aprobados y ratificados en sus dos últimas convenciones nacionales, acondicionaban a la UNO como un frente de combate de amplias perspectivas para la revolución colombiana. Sin embargo, luego del descollante éxito relativo alcanzado en las pasadas elecciones, cuando al rededor de 150.000 colombianos respaldaron con el voto sus postulados y tesis revolucionarios, y después de las primeras batallas conjuntas en las corporaciones públicas, la UNO encaró una serie de dificultades, debido al surgimiento en su seno de tendencias conciliacionistas con el nuevo gobierno del llamado “mandato claro”. La contradicción originada en estas desviaciones terminó por sumergir a la UNO en una gran crisis que empantanó su marcha y que tuvo como remate la triste adhesión al llerismo de tres de los cuatro parlamentarios del MAC, incluyendo al candidato presidencial, como lo difundió en su ocasión la prensa tradicional con destacados caracteres.

Ante esta circunstancia, el MOIR propuso un replanteamiento a fondo de la Unión Nacional de Oposición, orientado a resolver sus problemas de línea y de funcionamiento y que parta de la base fundamental de la aplicación a las condiciones políticas actuales del programa mínimo de nueve puntos refrendado en la Convención Nacional de septiembre de 1973, y del riguroso acatamiento de los principios organizativos acogidos en la Convención de julio de 1974. La proposición la hemos sustentado en reuniones varias con los antiguos aliados y últimamente en carta crítica abierta al Comité Ejecutivo del Partido Comunista. Hasta la presente no se conoce una respuesta al respecto por parte de la dirección de ese partido. Se ha limitado únicamente a condicionar cualquier entendimiento en la UNO a una salida favorable para sus intereses en la Confederación Sindical de Trabajadores de Colombia (CSTC), que a su turno viene afrontando la desafiliación de federaciones y sindicatos de innegable peso y significación, a causa precisamente del desconocimiento de los acuerdos de la política de unidad sindical y de la violación de los procedimientos democráticos.

Ahora el Partido Comunista, queriendo ignorar la grave crisis de la UNO y sin importarle la responsabilidad política que lo obliga a dar una respuesta clara y positiva a las contradicciones planteadas, monta la maniobra de corto vuelo de lanzar sus propios candidatos en nombre de la Unión Nacional de Oposición. El MOIR reafirma diáfanamente su posición de que la UNO sólo será útil para la revolución colombiana y podría ampliarse con nuevos contingentes de combate, en la medida en que mantenga su estructura de frente y no se convierta en apéndice de ninguno de sus integrantes. Y para ello es indispensable que la UNO aplique una línea unitaria, que no puede ser otra que la lucha consecuente a favor de los intereses de las masas populares y en contra de la minoría oligárquica liberal-conservadora gobernante vendida al imperialismo norteamericano. El respeto a la democracia interna dentro del frente unido permitirá que esta línea política culmine imponiéndose, ganando cada día más y más defensores.

Los candidatos del Partido Comunista, lanzados en las condiciones descritas, por lo tanto, representan exclusivamente a ese partido y en ninguna manera a cualquier frente en el cual haya tenido históricamente arte y parte el MOIR.

MOVIMIENTO OBRERO INDEPENDIENTE Y REVOLUCIONARIO (MOIR). Comité Ejecutivo Central. Bogotá, noviembre 8 de 1975.