MENSAJE A LOS ANAPISTAS: POR LA REVOLUCIÓN Y LA UNIDAD DE LOS OPRIMIDOS

Fórmula de entendimiento de cinco puntos propone Jaime Piedrahita Cardona

Jaime Piedrahita Cardona; Bogotá, junio 13, 1976. La dirección de Anapo, personificada en la señora María Eugenia Rojas de Moreno ha mostrado claramente su decisión, una vez más, de impedir que enfática adopte una política favorable a los intereses nacionales y populares. Igualmente ha sido enfática en declarar su rechazo por cualquier proceso unitario que conduzca a la construcción de una amplia unidad revolucionaria con todos los partidos y movimientos de Izquierda Colombiana.

Estos hechos y la gravedad de la hora presente para Colombia y para las clases populares, nos indican que se han agotado las posibilidades a los Anapistas partidarios de las grandes transformaciones revolucionarias de permanecer bajo la orientación de una dirección de lejos de formularse una severa autocrítica por los errores cometidos, se aferra con mayor fuerza a ellos, mientras se acelera el proceso de liquidación del Partido, con el intento de ponerlo al servicio de alguna de las candidaturas presidenciales de los partidos tradicionales en las elecciones de 1978.

Nada más oportuno por tanto, que este nuevo 13 de junio para revisar nuestra historia. En Colombia sólo podrán gozar del respaldo de las masas los partidos que realmente representen sus intereses; y sólo se puede proclamar representante de las clases populares aquel que delimite sin vacilaciones el campo de la Revolución es necesario proclamar antes que nada la necesidad de conquistar nuestra independencia frente a la dominación que sobre nuestra patria ejerce el Imperialismo Norteamericano, que controlar nuestra economía y saque nuestra riqueza, y luchar sin descanso contra la explotación que un puñado de grandes terratenientes y grandes burgueses, ejercen sobre la inmensa mayoría del pueblo colombiano.

El imperialismo Norteamericano y la gran oligarquía liberal–conservadora son nuestros principales enemigos y para combatirlos es preciso lograr la unificación de todos los explotados de Colombia sin exclusión de ningún sector.

Posiciones claras y tajantes como las anteriores nunca fueron adoptadas en la Anapo. Vacilaciones sistemáticas frente a los gobiernos oligárquicos y frente a la dominación extranjera han caracterizado su actuación política, hasta el punto que la propia Directora Nacional del Partido, confiesa paladinamente ante una audiencia conservadora en su pasada Conferencia en el Centro de Estudios Colombianos que la Anapo ha servido como una “fuerza de equilibrio político”, cuando lo necesita Colombia y su pueblo son fuerzas que impulsen dinámicamente el proceso revolucionario.

Hoy, quienes nos sentimos comprometidos con la Revolución Colombiana y militamos en la Anapo necesitamos delimitar los campos jamás separados. Para ello es indispensable dotarnos de una dirección independiente de la jerarquía retardataria que ha venido considerando al Partido como un patrimonio familiar inembargable.

Frente al caos y la anarquía reinante en el Partido, frente a la decisión de su máxima dirección de permanecer objetivamente al lado de nuestros enemigos, en la imposibilidad de esperar a que todos se decidan y con el sólo mérito de contar con la decisión de continuar, como fundador de la Anapo, en una lucha que iniciaron las masas anapistas, asumo la Coordinación General de una ALIANZA NACIONAL POPULAR Y REVOLUCIONARIA, hasta que el Congreso Popular del Partido se dé su propia Dirección. En este orden de ideas para la reestructuración de Anapo convocamos para un Encuentro Nacional el Próximo 7 de Agosto del presente año en la ciudad de Bogotá.

Recorreremos este nuevo proceso acompañados de todos aquellos que como mínimos puntos se formulen entre otros los siguientes:

1º La lucha por la soberanía nacional y la conquista de la Independencia de Colombia de la dominación imperialista y de sus monopolios:

2º La lucha por la tierra para los campesinos frente al poder terrateniente;

3º La lucha por la vigencia de verdaderos derechos de Democracia para las clases populares: la clase obrera, los campesinos, los intelectuales y estudiantes progresistas y las clases medias de la población Colombiana:

4º El respaldo a la lucha por la Liberación Nacional de las naciones del Tercer Mundo, respaldo a la lucha de los trabajadores en los países capitalistas y respaldo a los países socialistas.

5º Por la formulación de una política que tienda a la construcción del más amplio Frente de Unidad de todas las fuerzas revolucionarias en Colombia, dentro de la firme convicción de que la empresa de la Liberación Nacional no puede ser obra de una sola clase o Partido.

Preciso es en este momento, convocar a todos los Colombianos a combatir al actual gobierno presidido por Alfonso López Michelsen quien adelanta una política que favorece ampliamente a los intereses extranjeros en Colombia, a los grandes terratenientes, a los grandes monopolios y desata contra las masas y sus luchas el poder represivo del Estado Colombiano.

Las masas Anapistas han encontrado su camino. No soy yo, el que se los estoy señalando, sino que por el contrario ellas me lo han indicado en estos duros años de batalla política.

A todos los actuales militantes de Anapo, a todos los que se han distanciado del Partido como rechazo a la equivocada dirección, los convocamos a luchar por LA REVOLUCIÓN COLOMBIANA Y POR LA UNIDAD DE LOS OPRIMIDOS!

JAIME PIEDRAHITA CARDONA SENADOR DE LA REPÚBLICA Bogotá, junio 13, 1976.