¡NO A LA DIVISIÓN EN SITTELECOM!

Aplazada la XXXI Asamblea Nacional La mayoría de los delegados a la Asamblea Nacional de Sittelecom, que debía iniciarse en Bogotá el 12 de octubre, decidió aplazar su instalación hasta el 1° de diciembre de 1981. Agustín González presidente del sindicato, explicó que la determinación fue tomada en aras de preservar la unidad, y en vista de que una minoría recalcitrante se había apoderado del salón de reuniones y amenazaba la integridad de quienes no se sometieran a sus pretensiones. A continuación reproducimos la declaración en la que los delegados consignan los motivos que los llevaron a postergar las sesiones y a desconocer la reunión minoritaria realizada por los divisionistas.


La Junta Directiva Nacional y los delegados a la XXXI Asamblea de Sittelecom, abajo firmantes, comunican a los trabajadores y a la opinión pública en general:

La XXXI Asamblea Nacional fue convocada para realizarse en Bogotá del 12 al 17 de octubre de 1981, con el fin de elegir nueva Junta Directiva, aprobar y presentar a Telecom el pliego de peticiones de 1982 y discutir, en un ambiente propicio, los graves problemas por los que atraviesa el movimiento obrero, en especial lo referente a la táctica del proletariado en la presente situación nacional de crisis irreversible del andamiaje económico y político del país.

El día previsto para la instalación de la Asamblea, un grupo de trabajadores, encabezado por los llamados “comités de base”, con el respaldo de los representantes del Partido Comunista y otras fuerzas oportunistas, desde tempranas horas se tomaron el salón de sesiones, lo invadieron de carteles calumniosos y permanecieron allí, en actitud provocadora, lanzando gritos y amenazas contra la integridad de la Junta Directiva.

La celada estaba destinada a impedir la realización de la Asamblea, dentro de unas condiciones que permitieran discutir libremente, ya que las fuerzas interesadas en el sabotaje saben que este evento no les resultaría favorable a su política de concertación y claudicación con el Gobierno. Al contrario, en la Asamblea, estos sectores deberán explicar a los trabajadores porqué asistieron al palacio presidencial y aprobaron con el Gobierno, los militares, los gremios económicos, la iglesia y las camarillas sindicales, una propuesta oficial de respaldo “a las instituciones, al orden político-jurídico y de condena a toda forma de subversión”.

La posición que asumieron no era aislada. La semana pasada estos mismos sectores montaron una asonada contra la Junta Directiva Nacional de ACEB, en la cual, desafortunadamente para todos, falleció en un lamentable accidente un trabajador bancario. Después, en una prueba más de su oportunismo, falazmente trataron de responsabilizar de ello al sector político revolucionario mayoritario de ACEB.

La Junta Directiva Nacional tomó la decisión de aplazar la instalación de la Asamblea ya que era imposible realizar un evento sindical en esas condiciones. Lo hizo así, preservando la organización y defendiendo el criterio de que ella debía realizarse en un ambiente en el que los trabajadores pudieran expresar sus opiniones y críticas respecto a los problemas del país y de la clase obrera. Señaló, también, que si esas condiciones se daban, procedería inmediatamente a iniciar las deliberaciones.

Sittelecom afrontó hace un año una dura prueba. A los trabajadores les fue impuesto unilateralmente el Decreto 325, a través del cual, el Gobierno y la empresa, desconociendo el derecho de negociación del sindicato, fijaron un pírrico aumento salarial y trataron de destruir la organización sindical. Teniendo en cuenta la situación nacional y la desfavorable correlación de fuerzas, la dirección guió a sus afiliados hacia otras formas de combate, de agitación, educación, denuncia y acumulación de fuerzas, distintas a un paro nacional indefinido en el cual hubiésemos sido derrotados. Como lo reconoce la mayoría de los afiliados, la táctica fue correcta y el balance favorable. Hoy, cuando creemos que nos hallamos en mejores condiciones para presentar un nuevo pliego de peticiones y rescatar el derecho a la negociación, se ha presentado el impase de la anárquica actitud que estamos denunciando. ¿A quién favorece, pues, la conducta disociadora de la minoría aventurera? No dudamos en señalar que es la empresa la beneficiada de la labor de los divisionistas que, de hecho, entorpecen la aprobación y presentación del pliego de 1982.

La Junta Directiva hizo ingentes esfuerzos por superar el problema, convocó a todos los sectores con el fin de llegar a un acuerdo que permitiera la realización de la Asamblea con garantías para todos y evitará choques violentos entre los delegados. La respuesta de las fuerzas oportunistas fue negativa y procedieron a instalar una reunión espúrea, con una declarada minoría de delegados, con el fin de asaltar la dirección, aprobar la aventura del llamado II Paro Cívico Nacional, enterrar las legítimas aspiraciones de los trabajadores de luchar por sus mejoras salariales y poner irresponsablemente en peligro la organización sindical. Todos los llamados a la cordura y la unidad del Sindicato han caído hasta hoy en el vacío mental de los “comités de base” y sus acólitos, quienes no vacilaron en llevar el problema al Ministerio del Trabajo para tratar de legalizar la maniobra y su minoritaria reunión.

Dos caminos quedan a la legítima mayoría de Sittelecom. Uno desconocer la minoría, realizando la Asamblea sin los divisionistas y dándole su trámite normal al evento para concluir con la elección de nueva Junta y aprobación del pliego para 1982. Otro, aplazar la celebración de la misma, para el 1° al 5 de diciembre de 1981, con el objeto de recurrir a las bases para que puedan juzgar sobre las diferentes posiciones, debatirlas y crear un clima propicio para salvaguardar la organización sindical.

La primera opción la descartamos porque queremos evitar un enfrentamiento violento entre los trabajadores y preservar la unidad del Sindicato. Nos acogemos a lo segundo, porque nos interesa la educación de los trabajadores y su participación en el debate y el respeto a las normas democráticas que nos rigen. El esquirolaje, inconscientemente, nos ha brindado la mejor oportunidad para discutir la táctica de la clase obrera. No desaprovechemos esta propicia ocasión y saludaremos las dificultades, si ellas contribuyen a desenmascarar a los traidores y armar las masas para la batalla ideológica y política.

Que responda la minoría por los intentos de división y el debilitamiento de Sittelecom. Por nuestra parte, al lado de los trabajadores, adelantaremos una gran cruzada nacional de unidad y rescate dentro del Sindicato, de un ambiente democrático, para que todas las corrientes, incluso las divisionistas de hoy, puedan expresar libremente sus opiniones, como siempre lo hicieron en el pasado.

Fraternalmente,

Junta Directiva Nacional Sittelecom:

AGUSTÍN GONZÁLEZ Presidente ALFONSO MEDINA Secretario General RUBÉN DARÍO CONTRERAS Secretario Relaciones Sindicales ELISEO ARANGO S. Secretario de Educación HEBERTO LÓPEZ Vicepresidente GERARDO GUTIÉRREZ Tesorero