RESPUESTA DE CARLOS RODRÍGUEZ A FESTRAC

Bogotá, 26 de febrero de 1975.

Señores TEÓFILO FORERO CASTRO Y FAUSTINO GALINDO RINCÓN Presidente y Secretario del Ejecutivo de “Festrac”

Compañeros:

Ante todo debo recordarles que mi elección en el Comité Ejecutivo de la FESTRAC no puede prestarse a equivocaciones o servir de ilusión para nadie, en el sentido de que ello hipoteca o cambia mis principios, pues partiendo de la concepción ideológica que me orienta y guía en la lucha de clases no voy a permitir que contra la clase obrera y sus luchas se cometan los más horrendos crímenes.

En reunión del Ejecutivo del 17 de los corrientes, bien les consta que como Vicepresidente de la Federación,como directivo nacional de ACEB y como trabajador les ratifiqué de manera enfática lo expresado en el comunicado que lleva mi firma y que titula “ACLARACIÓN NECESARIA SOBRE EL PARO BANCARIO”. Asimismo, sin vacilaciones rechacé la decisión del Ejecutivo con respecto a mi persona, no sólo por su carácter reaccionario y mendaz, sino por cuanto ella implica una afrenta contra los trabajadores bancarios.

Es por decir lo menos temeraria la afirmación que señala a los bancarios como gente extraña, desconociéndoles su carácter natural de auténticos protagonistas de las luchas que en defensa de sus intereses libraron. Tratar de minimizar o desconocer el verdadero significado de esta batalla , no es otra cosa que un irrespeto más a la lucha de las masas y un vano intento por negar la decidida y combativa participación de una fuerza revolucionaria en la huelga de los bancarios.

Pretextar razones legales o jurídicas para atacar la correcta posición de los trabajadores, cuando en plena lucha toman la justa y consecuente determinación de sancionar y castigar a quienes en su seno practican el más repudiable esquirolaje y la más aberrante conciliación con el enemigo, es igual o más grave aún que la actitud que frente a los trabajadores y sus luchas asumen los Cuevas y los Mercados, los patronos y el Gobierno.

Delatar la militancia política de los trabajadores para favorecer al enemigo, y regocijarse por el despido de los compañeros que se atrevieron a pelear en defensa de sus derechos, es una práctica, esa sí, anticomunista, derechista y antiproletaria. Se equivocan quienes se casan con estos crímenes, más aún cuando aspiran a que estas fechorías y su denuncia se congelen con acuerdos al margen de las masas, o se negocien por prebendas burocráticas. Los revolucionarios jamás permitiremos que a nombre del Marxismo-Leninismo se cometan tantos exabruptos, tanta ignominia y crímenes contra la revolución y los trabajadores. El sector consecuente de ACEB continúa vinculado a las masas trabajadoras bancarias, de ellas estamos recibiendo un constante apoyo en razón a que luchamos a su lado defendiendo sus interéses, estimulándolas en la batalla y combatiendo sin tregua al enemigo.

La solidaridad que hoy recibimos, la honestidad y responsabilidad de los trabajadores bancarios en el conflicto, es el mejor acicate y estímulo para quienes seguimos trabajando y batallando por el bienestar de nuestro gremio y del resto de la clase obrera, por sacar avante la revolución, para acabar con este régimen de opresión y explotación que sobre nuestro pueblo ejercen el imperialismo norteamericano y sus lacayos nacionales la gran burguesía y los grandes terratenientes.

Plantear ahora que estuvieron invitándome a reuniones para examinar el conflicto y contribuir a la lucha de los bancarios es una gran mentira. Ustedes nunca estuvieron interesados en participar de manera decidida y consecuente en la búsqueda de soluciones a nuestros problemas; lo único cierto fue la visita de un miembro del Ejecutivo de la CSTC para plantearme una reunión tendiente a analizar la situación surgida a raíz de la actitud traidora y rompehuelga de Fortunato Gómez S. , y luego de haber sacado los dos ejecutivos sendas declaraciones apoyando a Gómez Santos e incurriendo en delaciones. Han sido los ejecutivos los que se han colocado contra los trabajadores bancarios, una prueba son sus declaraciones públicas y es a ustedes a quienes corresponde hacer las rectificaciones del caso, a mi, me queda ratificarles mis críticas a tan lamentable actitud. A pesar de lo anterior, a nombre de los bancarios que combatieron y lucharon, hago una vez más público reconocimiento de la solidaridad y simpatía por nuestro movimiento, recibidas de las bases filiales de la Central Obrera, expresión de clase otorgada por encima de la voluntad de la dirección.

Fiel a mis principios y contra el deseo de unos pocos, seguiré trabajando incansable y revolucionariamente por la unidad de la clase obrera y el fortalecimiento de la CSTC y vigilante por que se mantengan los principios que han sido pilar de este avance unitario; porque la unidad no se edifique en abstracto, porque ella sea el fruto del apoyo y solidaridad con la lucha de la clase obrera y del pueblo colombiano, en combate sin cuartel contra el imperialismo yanqui y las clases antinacionales que detentan el poder, el señalamiento de las camarillas de la UTC y CTC, por el respeto y garantía de una auténtica democracia sindical y porque la Confederación Sindical de Trabajadores de Colombia CSTC, pueda convertirse en una central al servicio de la revolución, capaz de aliderar las luchas de los trabajadores y del pueblo colombiano en el largo camino a recorrer por rescatar a nuestro país de las garras del imperialismo yanqui y sentar las bases para la construcción de una patria digna y soberana en marcha al socialismo.

Fraternalmente

Carlos Rodríguez Vice-presidente de la FESTRAC