SU IMPRONTA INDELEBLE TRASCENDERÁ LAS FRONTERAS PATRIAS

Moción de duelo del senador Jorge Santos por el fallecimiento del jefe del MOIR, Francisco Mosquera, ante la sesión plenaria del Senado el 7 de agosto de 1994.

El pasado 1° de agosto del presente año falleció en Bogotá Francisco Mosquera Sánchez, fundador y jefe máximo del MOIR. Los partidos políticos de izquierda, el movimiento obrero, organizaciones de masas, personalidades políticas, intelectuales y gentes de todo el pueblo colombiano hicieron llegar al Comité Ejecutivo Central del MOIR sus mensajes de condolencia y sus expresiones de dolor y solidaridad por el infausto suceso. Mosquera fue devuelto a la tierra envuelto en la bandera roja del partido de los trabajadores, mientras sonaban los acordes de la Internacional y en medio de la congoja de miles de seguidores y amigos congregados en el Cementerio Central para despedirlo. Su vida, breve pero fulgurante, ha concluido, pero su ejemplo vivo y su pensamiento revolucionario quedan entre nosotros. Cuando Colombia y el mundo entero se inundaban con la ola regresiva que festejaba la pretendida caída del socialismo, el retorno del capitalismo salvaje, del imperialismo desembozado, la xenofobia y el racismo, él continuó a la cabeza de la corriente revolucionaria colombiana, enseñando a los trabajadores y al pueblo que sus reivindicaciones y afanes no tendrán solución sino en la sociedad socialista y el comunismo, y que los padecimientos de la humanidad como especie tampoco tendrán fin hasta tanto el régimen social de los obreros reine sobre la faz entera del planeta. Aunque sólo fuera por esta hazaña, cuya plena valoración confirmará el futuro, Mosquera deja una impronta indeleble en la historia del país. Sin duda, trascenderá las estrechas fronteras nacionales, dará la vuelta al mundo, y su recuerdo será inmortal. Como pensador y hombre de acción, avizoró la meta final sin torcer su rumbo de ella, pero se ocupó sin parar de los problemas del día. Fundó y construyó un partido obrero, distinto a todo lo conocido en Colombia, marxista-leninista, advertido de que los trabajadores deben prepararse para tomar el cielo por asalto siempre que las condiciones les sean propicias, pero en ausencia de éstas supo conducirlo sin incurrir en las aventuras extremoizquierdistas y sus lamentables secuelas que tantas tragedias han desencadenado sobre Colombia. Insistió siempre en que para salir del atraso la nación debe liberarse antes del dominio de Estados Unidos; llamó a 1as masas empobrecidas y a la clase obrera la resistencia civil contra la recolonizacición gringa pero enfatizó en que esta batalla ha de librarse impulsando un gran frene con las capas progresistas de la burguesía los industriales, los empresarios agrícola y el resto de los productores nacionales.

Esta consigna de lucha de Mosquera sigue al orden del día. Bajo su inspiración los sectores más avanzados de los asalariados libraron las más resonante contiendas populares en el cuatrienio gavirista. De ello dieron fe las huelgas y grandes movilizaciones de los sindicatos de Telecom, Caja Agraria, Fecode, Sena, la gloriosa Unión Sindical Obrera y hasta las organizaciones de masas de los caficultores.

Con su muerte los proletarios de nuestro país han perdido a su más esclarecido jefe y Colombia a uno de sus grandes hombres. Como senador del Partido que Mosquera dirigió en vida y que orienta su pensamiento ahora, pido que esta nota de duelo se inserte en el acta de la presente sesión del Senado de República. Muchas gracias.